CAP en Español
Small CAP Banner

La Importancia de los Sindicatos para los Trabajadores de Color

Lo Sindicatos Ofrecen Protección y Acceso a la Clase Media

SOURCE: AP/Matt York

Los trabajadores de color, incluyendo los indígenas  estadounidenses, afroamericanos, latinos, y los nativos de las islas del Pacifico, suelen concentrarse en trabajos de bajos salarios, los cuales se beneficiarían más de la protección de los sindicatos.

    PRINT:
  • print icon
  • SHARE:
  • Facebook icon
  • Twitter icon
  • Share on Google+
  • Email icon

Read this article in English

Los sindicatos promueven las oportunidades para todos los trabajadores en Estados Unidos. Animan a la participación política y ofrecen acceso a la clase media, como detalla un reciente informe del Center for American Progress Action Fund. Los sindicatos y sus beneficios son especialmente importantes para las comunidades de color, para quienes la sindicalización ha sido un componente importante de su movilidad económica.

Los trabajadores no sindicalizados no tienen la influencia colectiva de los sindicatos y están lejos de obtener los ingresos y recursos de sus compañeros sindicalizados. Esto es particularmente cierto para los trabajadores de color. De hecho, los números muestran que la mayoría de los trabajadores de color del sector público que actualmente no están sindicalizados tienen ingresos más bajos que el ingreso medio de sus compañeros blancos. Y los trabajadores de color suelen concentrarse en trabajos de bajos salarios, los cuales se beneficiarían más de la protección de los sindicatos.

En sectores con bajos salarios donde el acceso a buenos beneficios está siendo drásticamente reducido por el movimiento antisindical, los trabajadores de color caen aún más abajo en la escala salarial. En el caso de Wisconsin, en Indiana y Ohio donde existen intentos inminentes para debilitar los sindicatos, la gente de color es cada vez más excluida de trabajos e ingresos decentes debido a las normas laborales debilitadas y a niveles salariales más bajos. Estos ataques socavan los esfuerzos que poco a poco buscan cerrar la brecha de riqueza que existe entre las personas de color de bajos y medianos ingresos.

Algunas brechas salariales se han reducido, pero los salarios competitivos, el acceso a un sistema de cuidado de la salud integral y los beneficios de jubilación continuamente son difíciles de alcanzar para los trabajadores en las industrias de bajos salarios y en el sector público. La sindicalización ha disminuido en puestos de bajos ingresos, los cuales tienen pocos o ningún beneficio y en los cuales los trabajadores de color están sobre-representados. En este contexto, el éxito de los sindicatos para fomentar la movilidad socio-económica es indiscutiblemente aparente.

Sin la dirigencia y protección sindical, muchas personas de color, especialmente los afroamericanos, no hubieran tenido acceso a la clase media. Los trabajadores negros lucharon peleas muy reñidas y mortales para lograr el acceso a los sindicatos. En los últimos 140 años, la sindicalización no sólo aumentó los salarios de los afroamericanos, que ganaban una fracción de lo que ganaban los trabajadores blancos, pero también elevó las normas laborales antidiscriminatorias en la contratación y distribución de los beneficios. Al formar y afiliarse con sindicatos, los trabajadores afroamericanos vieron condiciones más seguras y mejor remuneración.

Los logros que la comunidad afroamericana ha obtenido a través de la protección sindical y la negociación colectiva no son tan accesibles para otros grupos debido a la disminución de la sindicalización. Por un lado, muchos latinos que han estado en los Estados Unidos por generaciones han sido capaces de aprovechar los mismos beneficios que sus homólogos afroamericanos al unirse a sindicatos. Por otra parte, mientras establecidas y nuevas comunidades latinas siguen creciendo en los Estados Unidos, muchos de los 23 millones de trabajadores latinos ahora tienen menos oportunidad de alcanzar la clase media.

Para los nuevos estadounidenses, como los recientes inmigrantes latinos y sus hijos, la simultánea disminución de las tasas de sindicalización, el crecimiento en la fuerza laborar latina, y la sobre-representación en trabajos de bajos salarios es una combinación peligrosa. El acceso a los sindicatos que mejoró la situación económica de los trabajadores afroamericanos podría permitir que los inmigrantes y sus hijos tengan estas mismas oportunidades. Sin embargo, sin las protecciones que ofrecen los sindicatos, los trabajadores transitorios en busca de trabajo inmediato lucen económicamente vulnerables y desesperados para empleadores abusivos.

Además de tener menos poder económico, los latinos en los Estados Unidos tienen menos probabilidades de tener un título universitario que los trabajadores blancos y afroamericanos, lo que pone a muchos trabajos buenos fuera de su alcance. Los sindicatos reducen la desigualdad salarial para los trabajadores sin título universitario, pero la constante disminución de las tasas de sindicalización hace que el empleo justo y beneficioso sea difícil de encontrar.

Sin acceso a un salario competitivo en el sector público, la negociación colectiva y beneficios aportados por los empleadores, los ingresos de los grupos marginados en la fuerza de trabajo serían aún más bajos que su valor actual. Sin la sindicalización el acceso a la clase media será infinitamente reducido. Los trabajadores de color y sus aliados deben defender los sindicatos en de frente a un creciente ataque que está ocurriendo en varios estados. Cuando los sindicatos se defienden, pueden ser restaurados y mejorados por la participación intensa de los miembros de color. Ahora que los sindicatos llegan a un punto crucial en su historia en Estados Unidos, este es el momento para que los trabajadores que tienen mucho que perder luchen y ganen por estos, y así mejorarlos para el futuro.

Folayemi Agbede es Asistente Especial para Progress 2050, un proyecto del Center for American Progress.

Read this article in English

To speak with our experts on this topic, please contact:

Print: Katie Peters (economy, education, poverty, Half in Ten Education Fund)
202.741.6285 or kpeters@americanprogress.org

Print: Anne Shoup (foreign policy and national security, energy, LGBT issues, health care, gun-violence prevention)
202.481.7146 or ashoup@americanprogress.org

Print: Crystal Patterson (immigration)
202.478.6350 or cpatterson@americanprogress.org

Print: Madeline Meth (women's issues, Legal Progress, higher education)
202.741.6277 or mmeth@americanprogress.org

Spanish-language and ethnic media: Tanya Arditi
202.741.6258 or tarditi@americanprogress.org

TV: Lindsay Hamilton
202.483.2675 or lhamilton@americanprogress.org

Radio: Chelsea Kiene
202.478.5328 or ckiene@americanprogress.org