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Como la deuda estudiantil le afecta a los estudiantes de color

Un incremento en las tasas de interés les afectaría desproporcionadamente a estos estudiantes

SOURCE: AP/ Greg Campbell

Los estudiantes atraviesan el campus del Colegio LeMoyne-Owen, en Memphis, Tennessee. Un aumento en la tasa de interés del préstamo Stafford golpearía los estudiantes de color desproporcionadamente.

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Por Sophia Kerby | 26 de abril, 2012

El 1o de julio la tasa de interés de los préstamos Stafford con subsidio federal se duplicará, subiendo de un 3,4 por ciento a 6,8 por ciento si el Congreso no actúa. A pesar de que este incremento tendrá consecuencias devastadoras para los más de 7 millones de estudiantes en todo el país que actualmente tienen un Préstamo Stafford, el cambio les afectara desproporcionadamente a los estudiantes de color.

Los datos a continuación muestran cómo los estudiantes de color dependen de la ayuda financiera para financiar su educación universitaria y la forma en la cual son afectados por la deuda estudiantil.

1. Los estudiantes están teniendo problemas para pagar sus préstamos universitarios. Estudios muestran que sólo el 37 por ciento de los estudiantes son capaces de terminar de pagar sus préstamos a tiempo. Los estudiantes de color tienen más probabilidades de depender de la ayuda financiera para asistir a la universidad y tienen mayores tendencias de tener deuda estudiantil.

2. Por primera vez, la deuda de préstamos estudiantiles ha superado a la deuda de tarjetas de crédito en los Estados Unidos. La deuda de estudiantes graduados de la universidad es ahora mayor que toda la deuda de tarjeta de crédito en el país. A nivel nacional, la deuda del estudiante se encuentra en $ 867 mil millones en comparación con la deuda de tarjetas de crédito en $ 704 mil millones.

3. La gente de color, especialmente los afro-americanos, se están graduando con más deuda estudiantil. Estudiantes afro-americanos, en particular, se gradúan con una deuda mucho más alta que los estudiantes anglosajones. Un estudio de 2010 conducido por el College Board Advocacy & Policy Center encontró que los niveles de deuda de préstamos estudiantiles que llegan a ser de $30.500 o más eran más comunes entre un 27 por ciento de los afro-americanos que se graduaron con un bachillerato en comparación con el 16 por ciento de sus contrapartes anglosajones.

4. El desempleo juvenil (entre edades 16 y 24) es más alto para las personas de color, por lo cual significa que la deuda estudiantil es una carga financiera muy seria. El desempleo juvenil es más alto entre los jóvenes de color, con tasas para los jóvenes afroamericanos de 30 por ciento y 20 por ciento para la juventud latina, en comparación con la tasa de desempleo de los jóvenes anglosajones de 16 por ciento.

5. Los estudiantes de color dependen de ayuda financiera, tales como las Becas Pell, que también enfrentan recortes significativos. Los estudiantes que perderán la elegibilidad o serán cortados de las becas Pell–un programa dedicado a proveer acceso a la educación superior y a las oportunidades sociales para las familias de bajos ingresos –probablemente buscaran préstamos para compensar la diferencia. En la mayoría de los colegios y universidades históricamente Afro Americanas, en particular, dos tercios o más de todos los estudiantes matriculados reciben Pell Grants, incluyendo ocho de estas instituciones de educación superior donde el más de el 90 por ciento de los estudiantes reciben este tipo de subvencion.

6. Aunque los logros académicos de los estudiantes latinos han aumentado la brecha académica continúa. Desde 2001 al 2011 el número de latinos con un título de licenciatura o de educación superior aumentó 80 por ciento de 2,1 millones a 3,8 millones. Pero todavía hay una brecha en el rendimiento: En el año 2012 sólo el 14 por ciento de todos los latinos de Estados Unidos mayores de 25 tenían títulos de licenciatura, en comparación con el 34 por ciento de los anglosajones. Una encuesta del Pew Hispanic Center del 2009 encontró que la razón más común por la diferencia fue la presión para apoyar económicamente a sus familias, lo cual los obliga a elegir entre la universidad y sus familias. Esto significa que los préstamos que tienen intereses bajos son mucho más importantes para los jóvenes latinos para completar sus carreras universitarias.

7. Más estudiantes de color están obteniendo préstamos privados, exponiéndolos a mayor riesgo financiero . Entre el 2003-04 al 2007-08 los estudiantes afro-americanos e hispanos, que tomaron préstamos privados han experimentado un aumento aproximado de 16 por ciento y un aumento de 12 por ciento respectivamente. Mientras que los préstamos federales tienen menores tasas de interés que los préstamos privados, el duplicar la tasa de interes hará que los estudiantes de color sean más vulnerable a no cumplir con sus pagos.

8. Los estudiantes de color tienen más probabilidades de matricularse en las escuelas con fines de lucro, que actualmente representan casi la mitad de los impagos de préstamos estudiantiles. Los colegios y universidades con fines de lucro, tienden a tener una matrícula más alta, aumentos en las tasas de deserción escolar, y deuda insalvable para los estudiantes. Esto pone barreras económicas y académicas frente a los estudiantes de color, por lo que el graduarse se hace mucho más difícil para ellos.

 9. Los estudiantes de color con deuda muy alta se quedan con menos opciones. El aplazar los pagos a menudo proporciona alivio a corto plazo de la deuda, pero el interés de los préstamos puede continuar acumulandose y capitalizándose durante el período de indulgencia o de aplazamiento, por lo que los préstamos serian más costosos al largo plazo.

10. La deuda estudiantil le impide a los estudiantes de color adquirir sus viviendas. El no pagar la deuda o los pagos vencidos hace que los prestamistas no puedan comprarun hogar debido a bajos puntajes de crédito y porque sus salarios se usan para pagar sus préstamos estudiantiles. De acuerdo con la Reserva Federal, cada vez menos jóvenes están recibiendo hipotecas, sólo el 9 por ciento de personas de edades entre 29 y 34 años de edad tienen han obtenido una hipoteca por primera vez desde 2009 hasta 2011, en comparación con el 17 por ciento en 2001.

Permitir que las tasas de interés de los préstamos Stafford se dupliquen haría que el costo de la universidad suba demasiado–el precio de asistir a la universidad para aquellos que dependen de los Préstamos Stafford se incrementaría por un 20 por ciento. Teniendo en cuenta que los estudiantes de color tienen más probabilidades de depender de la ayuda financiera para financiar su educación universitaria y de posgrado con la deuda estudiantil más alta, el aumento de estas tasas de interés  de seguro les afectara de forma desproporcionada. Tenemos que centrarnos en hacer la universidad más asequible, sobre todo en momentos en que los estudiantes necesitan una buena educación para ser competitivos en la economía internacional.

Sophia Kerby es una asistente especial para Progress 2050 en el Center for American Progress.

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