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Competencia Cultural es Clave para Satisfacer las Necesidades de Salud de los Veteranos Latinos

El tratamiento del Estrés Post-Traumático Requiere Cuidado Culturalmente Sensible

SOURCE: Flickr/U.S. Army Garrison-Miami

Un Guardia Costero de EE.UU. habla con un reclutador en la Feria de Empleos de la Fuerza Laboral del Sur de la Florida y la Sociedad de Veteranos Hispanos. Con más latinos que sirven en las fuerzas armadas, es importante que entendamos las circunstancias que esta población enfrenta para que podamos apoyarlos mejor, sobre todo cuando se trata del estrés post-traumático.

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A diferencia de otras guerras que los EE.UU. ha tenido, las recientes guerras en Irak y Afganistán han dependido de un número relativamente pequeño de voluntarios desplegados en múltiples ocasiones. Esta combinación les impacta mentalmente a los hombres y mujeres que sirven en el ejército y ha puesto el aumento en los casos del estrés post-traumático (o PTSD por sus siglas en inglés) entre los miembros del servicio militar al centro de la atención pública. El Departamento de Asuntos Veteranos de EE.UU. reporto recientemente que el 15 por ciento de los veteranos de Afganistán e Irak actualmente sufren del estrés post-traumático.

La situación es aún más grave para los veteranos latinos. Hay más de 1.2 millones de veteranos hispanos y el Departamento de Asuntos de Veteranos informa que el 39 por ciento de los veteranos hispanos sufren del estrés post-traumático, una condición que tendrán que enfrentar durante el resto de sus vidas. A pesar de esta prevalencia, sin embargo, las necesidades de los veteranos latinos son frecuentemente son dejadas de por lado. Con más y más latinos que sirven en las fuerzas armadas, es importante que entendamos las circunstancias que enfrenta esta población para que podamos apoyar mejor a cada veterano.

En esta columna analizamos las razones por el reciente aumento de latinos que sirven en las fuerzas armadas y también las barreras sociales y culturales únicas que ellos enfrentan para recibir tratamiento para el estrés post-traumático.

Aumento de los latinos en el ejército

Mientras que la población hispana en el país ha aumentado a un ritmo sin precedentes, también ha aumentado el por ciento de los latinos en las Fuerzas Armadas de los E.UU. Entre 1994 y 2008 el porcentaje de latinos en el ejército creció de un 6 por ciento a 13 por ciento. En el año 2004 los hispanos representaron un 12,1 por ciento del Ejército de los EEUU. El aumento es parecido para las latinas también, que ahora constituyen una proporción más grande de las mujeres militares que los hombres latinos constituyen del número total de los hombres militares. Veteranas latinas representan el 7 por ciento de mujeres veteranas en comparación con el 6 por ciento para los hombres latinos. Y en los próximos años, se prevé que los latinos representaran aún más de la población de veteranos: Para el año 2020 las mujeres latinas constituirán el 9 por ciento de los veteranos y los hombres latinos representarán el 7 por ciento.

Este aumento en la matrícula militar se debe a algo más que el creciente número de latinos en la población de EEUU. En primer lugar, los latinos continúan enlistan en el ejercito por un profundo compromiso de servir a su país – el 40 por ciento de los latinos que se enlistaron a los Marines, por ejemplo, dicen que el patriotismo era un factor muy importante. Del mismo modo, el 24 por ciento de los latinos que sirven en el ejército escribieron “el deseo de servir a mi país” como su razón principal para enlistarse.

Otra razón relacionada con la creciente presencia de latinos en el ejército es el hecho que el Ejército ha estado reclutando activamente a los jóvenes latinos con anuncios en español en las revistas, la televisión y el radio, además de colocar a reclutadores latinos en done hay potenciales reclutas latinos . Mas importante aun, en la última década ha habido un aumento en los incentivos (no sólo en las primas monetarias) para enlistarse en la fuerza militares, lo cual, según la comparación RAND, ha aumentado aún más la inscripción latina.

No es sorprendente que, el obtener una educación superior ha sido citado por muchos latinos como una razón para enlistarse en el ejército. Aproximadamente 12 por ciento de los hispanos identificaron los beneficios educativos como la principal razón para enlistarse y el 88 por ciento de todos los hispanos creen que un título universitario es importante para avanzar en la vida. El Acta de G.I. Post-9/11 firmado por el presidente Barack Obama en 2009 es la mayor inversión en la educación de los veteranos desde la Segunda Guerra Mundial, que provee apoyo financiero para la educación de los veteranos que han servido por lo menos 90 días de servicio activo después del 10 de septiembre 2001. Con el Acta de G.I. Post-9/11, los veteranos militares pueden pagar su matricula completa en las universidades estatales, subsidios de vivienda, y el subsidios para libros. Para latinos de bajos ingresos que tienen opciones limitadas para una educación postsecundaria, el enlistarse en el ejército puede ser la clave para la movilidad social y financiera.

El estrés post-traumático entre los veteranos latinos

Dado el aumento en el número de latinos que sirven, es importante que entendamos las circunstancias únicas que enfrentan. Incluso cuando se controlan factores como la experiencia de combate peligroso, veteranos hispanos tienen tasas más altas y graves de estrés post-traumático que sus contrapartes anglosajones o afroamericanos. El informe “Ciudadanía y Servicio: Un estudio de Personal del Ejército de 2004“, encontró que una quinta parte de todos los hispanos enlistados reportaron haber sido discriminados en su unidad actual, debido a su raza u origen étnico. Según el informe esta discriminación ocurrió en diversos niveles: “el 27% de los hispanos enlistados dijeron que habían sido objeto de discriminación en su unidad actual por un oficial y un 19% de los hispanos enlistados dijeron han sufrido discriminación por otros esto por otros militares y brigadas.” En general, los hispanos y sus homólogos afroamericanos son menos propensos que sus compañeros anglosajones sentir que el Ejército está en mejor estado que la sociedad civil en términos de discriminación racial.

Las investigaciones dicen que el prejuicio y la discriminación racial durante despliegue probablemente empeoran el estrés post-traumático. Incluso, se han encontrado que los latinos sufren desproporcionadamente de síntomas más graves. Por ejemplo, experimentan recuerdos recurrentes, percepciones cognitivas intensas y problemas de la espalda o del estómago más frecuentemente que el veterano típico.

Tomando en cuenta la gravedad de sus experiencias del estrés post-traumático, es importante que los veteranos latinos puedan buscar y obtener acceso a un tratamiento. Por desgracia, muchas barreras culturales en la comunidad latina pueden afectar la voluntad de un veterano a que busque tratamiento.

En primer lugar, el estigma asociado con la necesidad de servicios de salud mental puede hacer difícil que muchos latinos reconozcan que sufren de estrés post-traumático. En segundo lugar, las normas de resolución de problemas internos (familismo) para las familias latinas pueden influir el tratamiento para los latinos. Confiar en un terapeuta desconocido es un paso que los veteranos latinos posiblemente no tomarían, sobre todo porque de acuerdo a varios informes los latinos perciben el personal de Asuntos de los Veteranos no se relacionan con sus asuntos personales. Por lo tanto, la terapia individual, que es una forma común de tratamiento para el estrés post-traumático, puede ser menos eficaz para un veterano latino que tiene un fuerte sentido de identidad colectiva. Entonces, la terapia familiar es un enfoque que podría ser explorado como una opción para atender las necesidades de salud mental de los veteranos latinos. Para que los veteranos latinos reciban tratamiento igual o comparable para el estrés post-traumático, se tienen que entender las normas culturales por aquellos que ofrecen tratamientos.

La competencia cultural es importante para cerciorarse que todas las comunidades de color tengan la misma atención, pero es especialmente importante para los latinos que son una de las poblaciones de mayor crecimiento en nuestro país. Al igual que todos los veteranos, cuando un veterano latino regresa a casa con el estrés post-traumático, les afecta a su familia entera. Debemos ser capaces de atender adecuadamente a nuestros veteranos y esto requiere la comprensión de las circunstancias únicas que ellos enfrentan debido a sus identidades étnicas y raciales. No tomar en cuenta las normas culturales impedirá que los veteranos reciban la atención adecuada cuando regresen a casa, y esto es una situación inaceptable.

Amy Navvab is an intern with Progress 2050 at the Center for American Progress.

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