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COLUMNA: Más niños latinos pasarían hambre bajo la Enmienda de la Congresista Roby

Congresista propone reducciones a la asistencia nutricional para niños de inmigrantes no autorizados

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Contacto: Laura Pereyra
Número de teléfono: 202.741.6258
Correo electrónico: lpereyra@americanprogress.org

Los medios de comunicación pueden reimprimir y editar esta columna por longitud y formato siempre y cuando se incluya la información del autor y su afiliación y se notifique al Center for American Progress.  Fue publicada originalmente por el Center for American Progress en inglés aquí y en español aquí

Por Sarah Jane Glynn | 12 de julio, 2012

Washington, D.C. -Demasiados niños latinos elegibles están pasando hambre sin asistencia nutricional, y la enmienda de Roby haría una situación mala significativamente peor.

La versión de la Cámara del proyecto de la Ley Agrícola escrita incluye más de $ 16 mil millones en recortes al Programa Suplementario de Asistencia Nutricional (en ingles el Supplemental Nutrition Assistance Program o SNAP)- al hacer más difícil que los estadounidenses que tienen necesidad reciban beneficios. Esto se aborda a lo inhumano cuando más de 46 millones de ciudadanos dependen de los beneficios de asistencia nutricional para tener suficiente para comer y, cuando casi 4 millones de hogares con niños no pueden proveer alimentación adecuada a estos niños.

Una enmienda propuesta por la Representante Martha Roby (R-AL) lograría algunos de estos recortes al negarle asistencia nutricional a los estadounidenses calificados que viven en un hogar con alguien que no puede probar que tiene autorización para vivir en los Estados Unidos- aun cuando esos individuos no busquen esos beneficios para ellos mismos.

Esta enmienda está claramente dirigida a los hijos de inmigrantes indocumentados. Alrededor de un cuarto de los niños de nuestro país tienen padres inmigrantes, y de todos los hijos de inmigrantes, más de 8 de cada 10 (86 por ciento) son ciudadanos estadounidenses. Lastimosamente, más de un cuarto (26.2 por ciento) de los hogares hispanos experimentan la inseguridad alimentaria, una tasa más alta que cualquier otro grupo racial o étnico. Bajo la propuesta restricción, 4,5 millones de niños ciudadanos estadounidenses perderían acceso a los beneficios de asistencia nutricional y más del 80 por ciento de los niños que perderían los beneficios bajo la propuesta restricción son latinos.

La enmienda también les afectaría a los ciudadanos nativos que no tienen certificados de nacimiento o pasaportes. Aproximadamente 11 millones de estadounidenses nativos no tienen certificados de nacimiento ni pasaportes, y las personas que ganan menos de $ 25,000 por año son casi dos veces más propensos a carecer de estas formas de documentación que aquellos con ingresos más altos. En total, unos 3 millones de ciudadanos de bajos ingresos no tienen un pasaporte o certificado de nacimiento en su casa.

Esta enmienda es totalmente innecesaria debido a la forma existente que se determina la elegibilidad para la asistencia nutricional. Para calificar para los beneficios a través del Programa Suplementario de Asistencia Nutricional, los trabajadores necesitan llenar ciertos requisitos de elegibilidad basado en los ingresos y, en algunos casos, de empleo. Una persona tiene que ser ciudadano de EE.UU. o extranjero legal además de cumplir con los requisitos de elegibilidad. Los inmigrantes indocumentados ya están excluidos de recibir asistencia.

Actualmente cuando se hace una solicitud para una persona elegible, no se considera el estatus legal de los miembros del hogar que no recibirían los beneficios, aunque sus ingresos y activos si se utilizan en el cálculo de elegibilidad. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos esto se debe a que:

Algunos solicitantes (típicamente los niños elegibles que vienen de familias donde otros adultos no son elegibles) no pueden solicitar por su propia cuenta. Ellos dependen de los miembros adultos de la familia para obtener asistencia. Los Estados deben ser capaces de estructurar un proceso de aplicación que les permita a estos miembros que soliciten de parte de sus niños sin divulgar información sobre su estado inmigratorio.

Las familias inmigrantes, incluyendo aquellos con hijos ciudadanos, ya son menos propensos a solicitar los beneficios de asistencia nutricional que las familias donde todos los miembros han nacido en los Estados Unidos, incluso cuando ellos califican. En 2008 sólo el 51 por ciento de los extranjeros elegibles participaron en el programa y sólo el 55 por ciento de los niños ciudadanos elegibles que viven con adultos que no son ciudadanos se inscribieron. A nivel nacional, 67 por ciento de todas las personas elegibles participan, junto con el 86 por ciento de todos los niños elegibles.

El forzar a miembros del hogar a demonstrar su estatus legal cuando ellos no recibirían esos beneficios de asistencia nutricional van en contra de la meta del Programa Suplementario de Asistencia Nutricional, cual busca a brindarle beneficios de nutrición esencial a los ciudadanos que de otro modo podrían pasar hambre.

Sarah Jane Glynn es Analista de la Política Económica en el Center for American Progress.

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Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.