CAP in English
Small CAP Banner

El Rol Estratégico de Colombia en el Hemisferio Occidental

FUENTE: Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia

El ministro de relaciones exteriores Jaime Bermúdez habla sobre el papel de Colombia en el hemisferio occidental y su relación bilateral con los Estados Unidos.

    IMPRIMIR:
  • print icon
  • COMPARTIR:
  • Facebook icon
  • Twitter icon
  • Share on Google+
  • Email icon

Read in English

El 23 de junio, Stephanie Miller se reunió con el Sr. Jaime Bermúdez, canciller de Colombia, en las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia en Bogotá para tener una charla sobre el papel estratégico de Colombia en el hemisferio occidental y sobre su estrecha relación con los Estados Unidos. La conversación tuvo lugar justo antes de la reunión que el Presidente de Colombia Álvaro Uribe tendrá con el Presidente Barack Obama en Washington el próximo 29 de junio. Esta será la primera reunión entre los dos jefes de estado que se realiza en un foro exclusivamente bilateral y donde probablemente se tratarán temas tales como el Plan Colombia —el programa antinarcóticos bilateral financiado por EE. UU. suscrito en 1999—el acuerdo bilateral de libre comercio, asuntos regionales y programas de cooperación comercial y social.

Bermúdez asumió su actual cargo en julio de 2008 luego de desempeñarse como embajador colombiano en Argentina durante dos años. Abogado por formación, Bermúdez también obtuvo un doctorado en ciencias políticas con especialización en opinión pública en la Universidad de Oxford.

Stephanie Miller:A veces se describe a Colombia como el aliado latinoamericano más acérrimo de Estados Unidos. Desde su punto de vista, ¿Cuáles son los principales pilares de la relación bilateral y de qué manera la relación ha beneficiado a ambos países?

Jaime Bermúdez: Colombia y Estados Unidos tienen lo que nosotros llamamos una relación de estado a estado que implica una relación muy fuerte y estable. Tenemos una agenda muy completa que incluye temas relacionados con la lucha contra el narcotráfico, pero también relacionados con las empresas, las energías limpias, la educación, algunos programas sociales y obviamente el tema del comercio como también los asuntos regionales que afectan a ambos países. Yo diría que tenemos una agenda muy completa y amplia.

En los Estados Unidos encontramos un aliado muy fuerte porque Estados Unidos ha trabajado a la par de Colombia en ciertas áreas, por ejemplo, en la lucha contra las drogas en la que EE.UU. nos ha brindado su apoyo absoluto, pero también porque Estados Unidos es nuestro socio comercial más importante. Yo diría que los dos países tienen una relación muy fuerte y estable y debemos profundizar aún más esa relación.

SM: ¿Cómo ve el papel de Colombia en Latinoamérica y el Caribe y, en mayor escala, en el Hemisferio Occidental?

JB: Durante los últimos años, Colombia se ha convertido en uno de los principales temas de la región en lo que respecta, por ejemplo, a la inversión extranjera directa. Actualmente, después de Brasil y México, Colombia se ubica tercera en la región en términos de recepción de inversiones extranjeras directas. También hemos logrado controlar y mejorar las condiciones en el país respecto de las leyes de seguridad, como también el rendimiento económico y el marco institucional. Y me animo a decir con toda franqueza que Colombia es una democracia muy fuerte y un país muy respetuoso en la región.

Pienso que Colombia tiene un papel muy importante que desempeñar en todo el continente y también en el Caribe. Por ejemplo, este año estamos llevando a cabo y liderando la Asociación de Estados del Caribe y debido a ello estamos implementando un programa de cooperación muy fuerte y completo. Para darte un ejemplo, estamos elaborando programas de formación vocacional, programas de prevención y manejo de desastres naturales, programas de bilingüismo, etc. Así que ahora estamos muy activos en el Caribe debido a este compromiso.

También estamos trabajando con ahínco en todas las organizaciones regionales multilaterales, por ejemplo, la Organización de los Estados Americanos, pero también en la Unión de Naciones Suramericanas, o UNASUR, y otras organizaciones de la región. Considero que la voz de Colombia está adquiriendo mayor respeto en el contexto internacional y quiero trabajar más en eso.

SM:Los Presidentes Uribe y Obama se reunirán en su primer encuentro bilateral en la Oficina Oval el 29 de junio. ¿Puede anticipar cuáles serán los temas principales de debate?¿Qué temas en particular son importantes para que el Presidente Uribe destaque durante la reunión?

JB: Tal como dije anteriormente, la relación entre EE.UU. y Colombia es una relación muy fuerte e íntegra y todos los asuntos y temas de la agenda son abiertos así que ello depende de lo que los presidentes deseen conversar. Pero en términos amplios, tenemos varios temas para charlar, por ejemplo, las drogas, el terrorismo, el comercio, la cooperación, temas ambientales y energéticos, como también temas específicos de la región. Considero que debemos organizar esta agenda en forma muy eficaz.

SM:¿De qué manera las decisiones que ha tomado la administración de Obama durante sus primeros 5 meses de gestión han afectado a Colombia?

JB: Hemos observado una actitud muy abierta por parte de la administración. El Presidente Uribe ha charlado con el Presidente Obama en varias oportunidades. Personalmente, he tenido la oportunidad de reunirme con la secretaria de estado de EE. UU. en varias ocasiones. También hemos estado en contacto con el asesor de seguridad nacional y su equipo. Nuestro ministro de comercio ha estado en contacto con el Representante de Comercio de EE. UU. y con algunas otras autoridades también. Hemos observado una actitud muy abierta y estamos trabajando a la par con la administración y vemos claros indicios de tener una muy buena relación con esta administración, tal como sucedió con otras administraciones anteriormente.

SM: ¿Qué opina sobre las recientes medidas que tomó la administración de Obama para fortalecer la seguridad fronteriza entre Estados Unidos y México?¿La Iniciativa Mérida entre EE.UU. y México complementa al Plan Colombia? ¿Y si así fuera de qué manera lo complementa?

JB:Creo que la lucha contra las drogas es un tema muy importante que todos debemos tratar en forma seria. Colombia ha sufrido mucho por las drogas y las actividades terroristas durante los últimos 20 años. Y para nosotros es importante, como también lo es para muchos otros países que actualmente sufren por esta actividad ilegal, luchar con el apoyo intenso de la comunidad internacional. Todos los esfuerzos de trabajo conjunto para luchar contra las drogas son muy importantes y son bienvenidos.

Por ejemplo, estamos trabajando muy intensamente con México, Guatemala, Panamá y muchos otros países de la región, como también con Afganistán. Como Afganistán está sufriendo una situación muy difícil respecto de las drogas y las actividades terroristas relacionadas, así como es el caso de Colombia, estamos enviando gente a Afganistán vía NATO para que ayuden con el proceso de desminado y nos gustaría cooperar con Afganistán en este sentido como también lo estamos haciendo con Haití.

SM: Con respecto al Plan Colombia, se ha hablado sobre una reducción de fondos en el futuro y una especie de “colombianización” del plan para que Colombia asuma cada vez más responsabilidad financiera en los programas del plan.¿Cómo ve al Plan Colombia en 2010 y más allá suponiendo que en las próximas elecciones presidenciales de Colombia del 2010 gane un candidato que tiene una visión favorable del Plan Colombia?

JB: En primer lugar, yo diría que el Plan Colombia ha sido extremadamente importante para los dos países y extremadamente importante para Colombia. Ha tenido un gran éxito porque Colombia ha logrado, como consecuencia del plan, mejorar la situación actual respecto a las drogas y las actividades terroristas. Pero también sabemos que debemos consolidar los resultados así que debemos proseguir. Desde el principio supimos que de alguna manera el plan [eventualmente] se desvanecería y ello está sucediendo y lo entendemos. Pero igualmente debemos obtener más fondos y trabajar duro porque los desafíos que enfrentamos aún continúan y debemos consolidar [lo que hemos logrado]. Y esperamos que este programa continúe por el bien de los dos países.

SM: Pasemos al tema de las relaciones de Colombia con los países vecinos.Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Ecuador continúan rotas luego del bombardeo de un campo de las FARC en territorio ecuatoriano en marzo de 2008 que produjo la muerte del comandante considerado segundo en la jerarquía de las FARC, Raúl Reyes. ¿Actualmente en qué estado se encuentran las conversaciones entre Colombia y Ecuador?¿Podemos esperar una próxima reanudación de las relaciones diplomáticas?

JB:Considero que el mejor aporte que puede realizar Colombia para mejorar la situación consiste en ser prudente y discreto con las declaraciones que se realizan. Estamos trabajando con discreción respecto de la posibilidad de reanudar las relaciones diplomáticas, pero por ahora no puedo decir nada más.

SM: ¿Qué rol considera que desempeña Estados Unidos para ayudar a subsanar la tensión diplomática entre Colombia y Ecuador?

JB:Es importante que los dos países [Colombia y Ecuador] intenten aclarar la situación actual por sí solos. Hay ciertas instituciones que nos están ayudando con discreción, tal como el Centro Carter y la Organización de los Estados Americanos, y creo que por el momento estamos tratando de darles espacio para que logren un resultado positivo.

SM: ¿De qué manera evolucionó la relación de Colombia con Venezuela tras el ataque de marzo de 2008 en territorio ecuatoriano?¿Cuál es la política de Colombia respecto a Venezuela?

JB:En primer lugar, ahora tenemos una relación muy proactiva con Venezuela. Hemos estado desarrollando varias cosas que no estaban sobre la mesa hace unos meses atrás. Designaron a un nuevo embajador, cosa que no había sucedido durante los últimos dos años. Nuestros ministros se comunican mutuamente y ello no sucedía así hace unos meses atrás. Y los dos presidentes recientemente se han reunido en varias ocasiones.

Tenemos ciertos programas que involucran a los dos países. Por ejemplo, tenemos cuatro o cinco mesas sobre temas energéticos. También tenemos un fondo para mejorar y promover las medianas y pequeñas empresas de ambos lados. Yo diría que tenemos una agenda muy activa respecto de la infraestructura y las tierras fronterizas y también tenemos una relación muy respetuosa y positiva con Venezuela. Obviamente, ambos enfrentamos ciertas dificultades y tenemos que trabajar con candor y franqueza respecto a dichas dificultades.

SM: En los últimos años y meses, Colombia ha diversificado sus prioridades de política exterior con otros países, tales como Brasil, China y los países de la Unión Europea.¿Qué motiva dicha diversificación y de qué manera ello afectará la relación que tiene Colombia con Estados Unidos?

JB:No creemos que nuestra política exterior sea una política de exclusión de todos los otros países cuando mejoramos la relación con un país específico. Así es como entendemos nuestra relación con Estados Unidos. Tenemos una alianza muy estrecha con Estados Unidos, pero ello no contradice la posibilidad de que Colombia mejore su relación con la Unión Europea, con los países regionales, con Asia o incluso con el mundo árabe. Yo diría que somos muy prácticos y pragmáticos en nuestra política exterior.

Cuando se presentan nuevas oportunidades para Colombia, vamos tras ellas y es por ello que tenemos una política diplomática proactiva, pero también una política comercial y mercantil. Por ese motivo hemos suscrito más de nueve acuerdos de libre comercio en los últimos dos años— hace cinco años atrás solamente teníamos dos. También estamos llevando a cabo una estrategia agresiva de suscripción de acuerdos para proteger las inversiones en Colombia y evitar, por ejemplo, la doble tributación. Estamos trabajando duro para buscar nuevas oportunidades para Colombia en todas partes.

SM: Usted ya mencionó brevemente las actividades que Colombia realiza en Afganistán. ¿Existen otros planes de cooperación además de la ayuda que Colombia le brinda a Afganistán para la limpieza de minas?¿Existen planes de cooperación en tácticas y capacitación contra las guerrillas?

JB:Las actividades de desminado constituyen el primer paso. Sigamos con este primer paso y luego quizá podamos pensar en algunos otros temas que posiblemente podría incluir una cooperación antinarcóticos. Por el momento, no tenemos planes de cooperación en tácticas y capacitación contra las guerrillas.

SM: ¿Cómo ve la relación entre EE. UU. y Colombia en el futuro?¿Cuáles les gustaría que fuesen los principales programas de cooperación o los temas de la agenda entre EE. UU. y Colombia dentro de cinco años?

JB:Debemos seguir avanzando en los temas centrales que hemos tenido en el pasado y en algunos otros que debemos desarrollar. En primer lugar, debemos seguir trabajando en la lucha contra las drogas y el terrorismo que aún implica un desafío serio para la región y el país y también debemos hacerlo para el bien de Estados Unidos. Debemos avanzar en términos del comercio, especialmente en lo que respecta al acuerdo de libre comercio. Pienso que el acuerdo de libre comercio es muy importante para ambos países, no solamente en términos económicos que obviamente implicaría mayores oportunidades de trabajo, de inversión y de turismo para Colombia y Estados Unidos, sino también en términos políticos ya que cuanto más nos abrimos al comercio y a la inversión más nos alejamos de las drogas y el terrorismo, lo que tiene una relevancia política importante.

Pero igualmente debemos seguir avanzando en lo que respecta, por ejemplo, a los temas energéticos. El año pasado, suscribimos un Memorando de Entendimiento con la administración de EE. UU. para fomentar las energías limpias y sostenibles, y considero que existe un gran potencial para que los dos países avancen aún más respecto a este tema específico. Existen otros temas en los que debemos trabajar duro en forma conjunta, tales como la educación y la formación vocacional, así que también debemos avanzar en estas y otras áreas.

Stephanie Miller es consultora sobre temas relacionados con los EE.UU. y Latinoamérica para el Center for American Progress.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.