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10 razones porque la nueva ley de inmigración de Alabama es un desastre para las comunidades religiosas

La ley amenaza valores religiosos fundamentales

FUENTE: AP/Jay Reeves

Los participantes inclinan la cabeza en oración durante una manifestación en Birmingham, Alabama el 25 de junio del 2011 para protestar contra la nueva ley de Alabama contra la inmigración ilegal. Ahora que Alabama ha pasado lo que es considerado el país las leyes estatales más restrictivas contra la inmigración ilegal, las principales iglesias, organizaciones religiosas y sus miembros individuales están liderando la oposición a la ley.

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“Ya hemos perdido 20 por ciento de la congregación en las últimas semanas, y muchos más se irán en la próxima semana. Es una tragedia humana. Es la cosa más triste que he visto en mis 18 años como sacerdote.”

Rev. Paul Zoghby, La Iglesia Católica de Santa Margaret, Foley, Alabama

La nueva ley de inmigración de Alabama, H.B. 56, contiene varias medidas que tendrán un impacto potencialmente devastador en las comunidades religiosas de Alabama.

El artículo 13 de la ley dice que es un delito que cualquier persona, incluyendo los líderes religiosos, oculten, alberguen, o protejan a una persona indocumentada, ofrezcan transporte a esa persona, animen a esa persona a que resida en el estado, o alquilen a esa persona. Aunque algunos de estos componentes extremos de la ley han sido bloqueados temporalmente por orden judicial, podrían volver a entrar en vigor una vez que el tribunal tome su decisión final.

Bajo la ley H.B. 56 de Alabama:

1. Los inmigrantes temerán ir a las iglesias. Las personas en Alabama que son indocumentados o que viven con familiares que son indocumentados tienen miedo de salir de sus hogares por temor a ser detenidos o que se les pidan sus documentos por las autoridades del orden público. Cualquier tipo de viaje opcional, incluso a un lugar de fe, pondría a una persona en riesgo de detención por una cosa tan simple como un faro roto en el auto. Como ya dijo Rev. Zoghby, menos personas se están presentando en los servicios religiosos.

2. Los líderes religiosos no podrán practicar sus ministerios. Cuatros obispos de iglesias Episcopal, Metodista, y Católica Romana ya demandaron al estado de Alabama, con el argumento de que esta nueva ley “esencialmente criminaliza partes básicas del ministerio cristiano.” Los obispos indicaron en su demanda que “la ley prohibirá a los miembros de las congregaciones principales que libremente practiquen su fe para atender a todos los hijos de Dios sin importar su estatus migratorio.”

3. Los programas y servicios religiosos requerirán “papeles, por favor”. Las instituciones religiosas suelen ofrecer una variedad de servicios a sus comunidades, desde los programas después de escuela hasta las clases de inglés y los programas de estudios religiosos. Dichos programas podrían ser considerados incentivos para que las personas indocumentadas residan en el estado, una actividad prohibida bajo la nueva ley de Alabama. Los programas religiosos también tendrán que pedir documentación.

4. Los que proveen servicios relacionados con la fe a personas indocumentadas pueden ser convictas ​​por cometer una felonía. Como se mencionó anteriormente, cualquier actividad que consiste de ocultar, albergar, proteger, inducir, transportar, o alquilar a 10 o más personas indocumentadas será considerada una felonía bajo H.B. 56, incluso si la actividad sea llevada a cabo por una institución o líder religioso.

5. Llevar a una persona a un lugar de fe será un delito. La nueva ley convierte en delito el proveer transporte a una persona indocumentada. Aunque temporalmente bloqueada por el tribunal, esta disposición haría que el llevar a una persona indocumentada a un lugar de culto sea ilegal. Y el transportar a 10 o más personas indocumentadas, incluso si es por una iglesia, sinagoga, templo o mezquita, es considerado como una felonía bajo la nueva ley.

6. Proporcionar alimentos en un comedor de una iglesia será un crimen. Las comidas comunitarias proporcionadas por las comunidades religiosas podrían ser consideradas un estimulo o incentivo para que las personas indocumentadas residan en los Estados Unidos, y por tanto un delito.

7. Proporcionar vivienda será un crimen. La nueva ley explícitamente prohíbe cualquier contrato de alquiler con una persona indocumentada, incluyendo las viviendas que pertenecen a una institución religiosa. Las instituciones religiosas que proporcionan asistencia de vivienda, viviendas temporales o de largo plazo, o que construyen y manejan sus propios edificios de apartamentos, tendrán que pedirle a cada persona que busca ayuda documentación y estarán en violación de la nueva ley de Alabama si alquilan a una sola persona indocumentada.

8. Celebrar un matrimonio o un bautismo será un delito. Los cuatro obispos que demandaron a Alabama por la nueva ley dicen que interfiere con su capacidad de facilitar contratos entre individuos indocumentados. Los obispos afirman en su demanda que tienen razón para temer que el administrar los sacramentos religiosos y la celebración de los matrimonios y los bautismos para las personas indocumentadas serán actos criminales bajo la nueva ley de Alabama.

9. Los valores religiosos serán socavados. Una de las enseñanzas religiosas más fundamentales es el respeto para la dignidad de cada ser humano, y el mandato relacionado a los más humildes. Como enseñan las escrituras judías y cristianas, “Que no traten al forastero que vive con Uds. en manera diferente que los nativos que nacieron entre Uds.; que tengan el mismo amor para él que tienen por sí mismos, porque Ustedes también fueron forasteros en la tierra de Egipto” (Levítico 19: 33-34). La nueva ley de Alabama convierte en delito el cumplimiento de estos valores religiosos por parte de las instituciones religiosas. Es por eso que los lideres religiosos judíos, musulmanes, y cristianos han denunciado esta nueva ley.

10. Las instituciones religiosas tendrán que decidir entre su fe y la ley. La nueva ley de Alabama pone las instituciones religiosas en una situación confusa con su fe y la ley. Como el Obispo Henry N. Parsley Jr. de la Diócesis de la Iglesia Episcopal de Alabama y Obispo William H. Willimon de la Conferencia Metodista Unida del Norte de Alabama dijeron: “Vamos a continuar proporcionando alimentos, refugio, transporte, viviendas, y todos los sacramentos de la iglesia a todo el pueblo de Diosal margen de raza, clase o condición de ciudadanía.” Y Scott Douglas de los Ministerios de Greater Alabama dijo: “En los años 60, fueron las iglesias afroamericanas que rechazaron las practicas discriminatorias. Es notable que hoy las iglesias negras, blancas y Latinas se están uniendo para derrocar esta ley injusta que amenaza a nuestra comunidad.”

 

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.