CAP in English
Small CAP Banner

INFOGRÁFICA: Los beneficios para las personas de color de aumentar el salario mínimo

Family at food pantry

FUENTE: AP/Marcio Jose Sanchez

Una familia recibiendo comida en Sacred Heart Community Service en San Jose, California.

    IMPRIMIR:
  • print icon
  • COMPARTIR:
  • Facebook icon
  • Twitter icon
  • Share on Google+
  • Email icon

Read in English

¿Cuánto gana  un trabajador de tiempo completo por año  cobrando   el actual salario mínimo de $7,25 por hora? Tan solo $15.080, una suma $4.000 menos del límite federal de pobreza para una familia de tres personas. La mayoría de personas estarían de acuerdo que este no es un sueldo viable en ningún lugar de la nación, especialmente para familias con niños. Aumentar el salario mínimo tendría un impacto significativo para todos los estadounidenses – y para las personas de color en particular: aumentaría el salario total combinado de las personas de color en $16,1 mil millones.

SPANISH CAP Min Wage & POC infographic

El salario mínimo federal se ha estancado en $7,25 por hora desde el año 2009. Esto ha resultado en millones de estadounidenses luchando contra la pobreza a pesar de trabajar tiempo completo. Aunque muchos estadounidenses trabajan 40 horas o más por semana, sus sueldos son tan bajos que dependen de servicios como el Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria, o SNAP (por sus siglas en inglés), conocido antes como cupones alimenticios, al igual que otros servicios públicos, para mantenerse a sí mismos y a sus familias. El salario mínimo actual económicamente margina a millones de estadounidenses que tienen la capacidad de generar crecimiento en nuestra economía.

La Ley de Salario Mínimo Justo sería un paso importante para cerrar esta brecha y ayudar a sacar de la pobreza a estas personas. En total, unos 6 millones de trabajadores dejarían de ser pobres si el salario mínimo se aumentara a $10,10, y 60 por ciento de ellos serían personas de color. Los afroamericanos, asiáticos, y Latinos se beneficiarían considerablemente, dado que ellos constituyen una proporción mayor de las personas que ganan salario mínimo en contraste a su proporción en la fuerza laboral total. Ellos representaron el 42 por ciento de personas ganando salario mínimo en el año 203 a pesar de que constituyen solo 32 por ciento de la fuerza laboral. Aun así, como demuestra esta infográfica, aumentar el salario mínimo significaría un aumento considerable en el salario de los afroamericanos, asiáticos, y Latinos, quienes verían un aumento total en sus sueldos de $5,2 mil millones, $2,4 mil millones, y 8,5 mil millones, respectivamente.

Un aumento en el salario mínimo no solo beneficiaría a los trabajadores individuales, sino que también a la economía en general. Reduciría los gastos del gobierno, ya que menos personas dependerían de programas como SNAP, produciendo $46 mil millones en ahorros a lo largo de 10 años. Los trabajadores también tendrían más dinero para gastar en necesidades básicas, lo cual daría más clientes a los negocios, estimulando la economía y aumentando la demanda para trabajadores adicionales. Los negocios entienden esto, y es por eso que la mayoría de los negocios pequeños en las industrias de ventas y de restaurantes combinadas apoyan el aumento del salario mínimo. De hecho, más de 80 por ciento de los negocios pequeños ya pagan por encima del salario mínimo a sus empleados. Muchas empresas están de acuerdo. Recientemente, GAP aumentó su salario mínimo a $10, explicando que “[p]ara nosotros, esto no es un asunto político. Nuestra decisión de invertir en nuestros empleados apoyará directamente a nuestros negocio y es algo que esperamos proporcionará un rendimiento que se multiplicara varias veces.”

Más aun – y contrario a lo los oponentes dicen – aumentar el salario mínimo no afectaría a las tasas de empleo. Más de 600 economistas, incluyendo a ganadores del premio Nobel, respaldan al aumento del salario mínimo a $10,10 por hora; ellos están de acuerdo que los previos aumentos al salario mínimo tuvieron poco, o casi ningún efecto en los niveles de empleo.

Más de cuatro años después del final de la Gran Recesión, los sueldos no sólo se han quedado estancados para los trabajadores de ingresos bajos y medios, pero también las empleos de bajos ingresos han dominado el crecimiento de los puestos de trabajo. Ha llegado la hora de igualar el campo para todos los trabajadores estadounidenses por medio del aumento del salario mínimo. Esto sería un cambio bienvenido y necesario para las personas de color, quienes están convirtiéndose en una proporción creciente de nuestra población y quienes históricamente han sufrido pérdidas financieras más grandes durante recesiones económicas que el resto de la población. Ningún trabajador debería vivir en la pobreza o criar una familia con sólo $15.000 al año.

Vanessa Cárdenas es Vice Presidente de Progress 2050 en el Center for American Progress.

Methodology

The national wage data in the infographic are calculated based on Economic Policy Institute estimates for the 2013 effect of raising the minimum wage from $7.25 to $10.10 per hour. The data examine the effect for all workers, not just workers making exactly $7.25. If the minimum wage were raised to $10.10, many workers making above the minimum wage will also see wage increases.

The national wage estimates are calculated by dividing the total wage impact of the increase in the federal minimum wage by the total number of workers affected. This provides an average amount per worker. The average amount per worker is then multiplied by the total number of workers per group.

Calculations based on data from David Cooper, “Supplementary Data: State-By-State Characteristics of Workers Who Would Be Affected By Increasing the Federal Minimum Wage to $10.10 by July 2016” (Washington: Economic Policy Institute, 2013), U.S. table; David Cooper, “Raising the Federal Minimum Wage to $10.10 Would Lift Wages for Millions and Provide a Modest Economic Boost” (Washington: Economic Policy Institute, 2013), p. 17.

###

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.