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Cómo el Presupuesto de Ryan afectará a las comunidades de color

El presidente del Comité Presupuestario de la Cámara Paul Ryan (R-WI) habla sobre su nuevo presupuesto para el año 2014 durante una conferencia de prensa en Capitol Hill en Washington el martes, 12 de marzo de 2013.

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Por los dos últimos años, el presidente de Comité Presupuestario de la Cámara de Representantes Paul Ryan (R-WI) dio a conocer presupuestos que beneficiaría a los estadounidenses más ricos a costa de todos los demás. La semana pasada, aquellos que esperaban que los presupuestos fiscales del año 2014 de Paul Ryan fueran diferentes a sus anteriores, quedaron decepcionados. Igual a presupuesto del año fiscal en 2013, el último presupuesto del congresista Ryan, ofrece enormes recortes de impuestos a los ricos a costa de la red de seguridad que apoya a los más vulnerables.

El objetivo del presupuesto es balancear la deuda nacional a lo largo de 10 años, pero como el plan de Congresista Ryan no incluye nuevas formas de ingresos, la deuda tendrá que ser reducida a través de recortes de gastos discrecionales que no incluyan el presupuesto del departamento de defensa. De acuerdo a las proyecciones previstas el agosto pasado por Congressional Budget Office, el balancear la deuda en 10 años sin ningún tipo de aumento de ingresos requeriría una reducción de 20 por ciento de gastos federales, o $5700 mil millones, durante la próxima década. El presupuesto de austeridad provocaría un descenso en la proporción de gastos discrecionales  —a apenas 2.1 por ciento del producto interno bruto de EE.UU. por el año 2023— un tercio más bajo de lo que ha sido en la historia moderna. Aunque el Cong. Ryan habla del inminente “dolor” de la crisis fiscal si no controlamos nuestra deuda, los grandes recortes que su plan incluye simplemente imponen ese mismo dolor hacia las comunidades de bajos ingresos y comunidades de color.

Las comunidades de color todavía sufren las consecuencias de la recesión económica anterior. El desempleo sigue alto: en enero, el 9.7 por ciento de los hispanos y el 13.8 por ciento de los afroamericanos no tenían empleo, en comparación con sólo el 7 por ciento de blancos. Los beneficios federales al desempleo,  que ya enfrentas recortes, enfrentaría mayores recortes con el presupuesto del congresista Ryan, ya que el propone $900 mil millones en recortes adicionales a los gastos discrecionales no relacionados con la defensa.

Durante la Gran Recesión las oportunidades económicas se redujeron más rápidamente para las comunidades de color que para los blancos, y esas oportunidades también se han manifestado en menor número durante la recuperación económica, lo que ha resultado en un lento crecimiento de oportunidades de empleo, y por ende una drástica disminución de ingresos familiares. Es más, la tasa de pobreza, la cual ya era alta para las comunidades de color, aumento más rápidamente en la recesión y la recuperación que la de los blancos. En 2010, los afroamericanos y los latinos experimentaron tasas de pobreza de 24.2 por ciento y 24 por ciento, en comparación con las tasas de pobreza de 9.3 por ciento para los estadounidenses asiáticos y el 7.3 por ciento de los blancos en ese mismo año.

El presupuesto de Ryan, recortaría un total de $1.2 billones de dólares entre inversiones públicas en educación, recurso de capacitación, investigaciones en ciencias y tecnología, y desarrollo de infraestructura. Estas inversiones no sólo son esenciales para que los Estados Unidos pueda competir económicamente, pero también para que pueda proporciona empleos y servicios críticos a las comunidades de color. Estos recortes afectarían a programas como YouthBuild, que conecta a jóvenes de bajos recursos a programas educativos y capacitación, y provee servicios  mayormente a jóvenes de color. El recortar el desarrollo de infraestructura también eliminaría puestos de empleo en sectores importantes para estas comunidades, como la construcción y el transporte público los cuales desproporcionadamente emplean a personas de color. Tales recortes haría que el crecimiento de empleo de los últimos tres años se detenga, y las comunidades de color serían las más afectadas.

El presupuesto que Ryan propone también busca derogar el Affordable Care Act, que ha dado a millones de personas de color el acceso a la atención médica. El Departamento de Salud de los Estados Unidos y Servicios Humanos calcula que en 2011, había 54 millones de estadounidenses que se beneficiaron de la cobertura de servicios preventivos del Affordable Care Act. Esto incluye aproximadamente 5.5 millones de afroamericanos, 6.1 millones de latinos, 2.7 millones de asiáticos y 300,000 de personas indígenas— los cuales perderían el acceso a una serie de servicios de prevención si esta reforma fuera derogada. Millones de jóvenes menores de 26 años que actualmente reciben atención médica bajo el seguro médico de sus padres también perderían su cobertura, incluyendo aproximadamente 736,000 de latinos, 410,000 de afroamericanos, 97,000 asiático-americanos, y 29,000 indios americanos y nativos de Alaska. Estos jóvenes, en conjunto representan más de la mitad de los 2.5 millones jóvenes que consiguieron seguro médico bajo la nueva parte de la cobertura de dependientes.

El Congresista Ryan también haría cambios importantes en Medicaid. Las expansiones de Medicaid bajo la Ley Affordable Care Act serían derogadas, ya que el presupuesto de Ryan propone reversar estas reformas que son consideradas como  las provisiones más importante de la ley. Para cuando la ley entre en plena vigencia, se espera que la cobertura de Medicaid se expandiría a aproximadamente 16 millones de estadounidensestres de cada cuatro de estos serían personas de color.  Solo en la comunidad latina, la ley extendería cobertura a 9 millones de personas. En cambio, el presupuesto de Ryan planea a derogar esas reformas y asignar fondos en “bloque” al Medicaid para que los estados administren el programa–  estados que ya enfrentas escases de ingresos.  Esto revertiría los enormes beneficios que el Affordable Care Act ha traido a las comunidades de color.

Y aún hay más, el presupuesto de Ryan cambiaría el Medicare que conocemos. Su presupuesto sustituirá el sistema actual y en vez les daría a las personas de la tercera edad la posibilidad de comprar un seguro privado en el intercambio de seguros y estos recibirían como forma de “apoyo” pagos que son esencialmente cupones. En 2010, el 23 por ciento de los adultos mayores de color contaban con Medicare como su única fuente de cobertura de salud. Aunque el presupuesto de Rep. Ryan promete “ayudar [a los mayores de edad] a pagar las primas de seguro,” las personas mayores tendrán que pagar más dinero de su bolsillo por este servicio vital.

En tema de educación, el presupuesto de Ryan reduce la financiación a los programas diseñados para cerrar la brecha de rendimiento, tales como las becas Pell—que son destinadas con mayor frecuencia a los estudiantes cuyo ingreso familiar es menos de $20,000 para ayudar a compensar los costos de una educación universitaria. En 2011, casi un cuarto—24 por ciento de los que utilizaron las becas Pell fueron afroamericanos, mientras que el 21.5 por ciento eran latinos. Mientras que en teoría el presupuesto reconoce que en los próximos años un mayor número de trabajos tendrán como requisito la  educación secundaria, el mismo presupuesto efectivamente limita el acceso a la educación superior. Como parte de su campaña para reducir el gasto público, el presupuesto del congresista Ryan busca mantener la máxima cantidad de un Pell Grant a $ 5,645 por año durante los próximos 10 años. Esto no es congruente con el creciente costo promedio de la matrícula, que solo entre el  2008 y el 2010 ha subido en un promedio de 15 por ciento en instituciones de cuatro años.

Y aunque las comunidades de bajos ingresos y comunidades de color tendrán que cargar con el  mayor impacto de su presupuesto, el Rep. Ryan quiere ofrecer enormes desgravaciones fiscales a los individuos más ricos y corporaciones. El presupuesto recortaría la tasa impositiva individual de 39.6 por ciento a 25 por ciento, que asciende a una rebaja de impuestos de más de $1 billón a los ricos. El presupuesto también derogaría el impuesto mínimo alternativo—un impuesto establecido por el gobierno federal sobre los ingresos por encima de un cierto umbral—y reduciria la tasa impositiva corporativa máxima al 25 por ciento. El resultado sería una pérdida de $7 billones de dólares en ingresos para el gobierno federal, que el presupuesto de Ryan no tiene en cuenta.

El último presupuesto de Congresista Ryan, al igual que los dos anteriores, es una continuación de políticas que buscan deshilachar la red de seguridad social, reducir el crecimiento económico, y eliminar empleos e inversiones—todo esto impactara desproporcionadamente a las comunidades de bajos ingresos y a la clase media.  El Congresista Ryan tiene la intención de que la mayoría de los estadounidenses sufran para que él pueda ofrecer exenciones extravagantes de impuestos a los ricos. Es evidente que este presupuesto no tiene un enfoque equilibrado que satisfaga nuestras necesidades fiscales, y otra vez más las comunidades de color serán las que sufran más.

Morriah Kaplan es una pasante con Progress 2050 del Center for American Progress. Daniella Gibbs Léger es vicepresidente senior del programa American Values ​​y New Communities del centro. 

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.