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Las diez cosas que usted debe saber sobre los cambios demográficos y la política de inmigración en Alabama

Un vistazo a las comunidades de color emergentes del estado justo después de las primarias de Alabama

FUENTE: AP/Kevin Glackmeyer

Miles se unen para marchar a través de Selma, Alabama, durante la recreación de del Domingo Sangriento (mejor conocido como “Bloody Sunday”), la marcha sobre derechos civiles desde Selma a Montgomery el 4 de marzo, 2012, 47 años después de la marcha histórica que nos llevo a promulgar el acta de votación de 1965.

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La semana pasada cerca de 1.000 manifestantes marcharon desde Selma, Alabama, a Montgomery, Alabama, para recrear el histórico movimiento de Selma a Montgomery sobre los derechos civiles de marzo de 1965. La marcha de protesta unió a representantes del NAACP, el sindicato AFL-CIO, y los grupos de derechos de los latinos, que aprovecharon la ocasión para resaltar las formas actuales de discriminación – protestando los intentos de restringir la votación en el estado y expresando su oposición a la ley de inmigración restrictiva de Alabama, HB 56.

Este signo de unidad entre los activistas latinos y afroamericanos refleja los cambios demográficos del estado de Alabama. De 2000 a 2010 Alabama experimentó el tercer más rápido crecimiento de población hispana, y fue uno de los nueve estados donde la población hispana se duplicó en tamaño durante la década anterior.

Aquí presentamos unos datos sobre cómo las comunidades de color emergentes están cambiando la economía y el electorado en Alabama.

1. Las comunidades de color están impulsando el crecimiento de la población de Alabama. Alabama tuvo un fuerte crecimiento demográfico de un 7,5 por ciento entre 2000 y 2010. La población hispana aumentó por un 145 por ciento desde 2000 a 2010, que representó el 27,7 por ciento del crecimiento total del estado desde 2000 hasta 2009.

2. Los niños de color ahora representan más del 40 por ciento de los niños de Alabama. En 2008, los niños de color eran el 38,6 por ciento de todos los niños en el estado. Para el año 2010 los niños de color formaban el 40,7 por ciento de los niños de Alabama. Ese año, el 30,7 por ciento de la población infantil era afroamericana y un 1,1 por ciento fueron asiáticos. Un 5,9 por ciento de los niños de Alabama eran hispanos y 2.8 por ciento de la población infantil era de raza mixta.

3. Las comunidades de color son más jóvenes y representan el futuro del estado. En 2010 la edad promedio de los anglosajones fue del 41,2. En comparación, la edad de los hispanos promedio fue del 24,8, mientras que la edad promedio de los afroamericanos fue del 32,2 y 32,1 para los asiáticos.

4. En 2008, los afroamericanos votaron en gran medida para el entonces Sen. Barack Obama (D-IL) por encima del senador de Arizona John McCain (R). En noviembre de 2008, 547.000 afroamericanos votaron en Alabama, lo que represento más de un cuarto del total de votos del estado. Aunque el senador Obama perdió el estado contra el Sen. McCain por más de un 21 por ciento, los votantes afroamericanos en Alabama en gran medida apoyaron al senador Obama en las urnas. Las encuestas de salida sugieren que el 98 por ciento de los votantes afroamericanos votaron por el senador Obama, mientras que sólo el 2 por ciento votó por el senador McCain.

5. El aumento de comunidades de color en Alabama muy pronto se traducirá en poder político. En las elecciones de 2010 403.000 afroamericanos, 14.000 hispanos y 4.000 asiáticos votaron en Alabama. Entre 2000 y 2010 la población hispana en Alabama creció por 109.772 personas y la población asiática aumentó por 22.249 personas. Sólo un 22,1 por ciento de los ciudadanos hispanos en Alabama votaron en 2010, poco más de la mitad de la tasa de voto promedio de los ciudadanos anglosajones. La presión para convertir los números en el poder político se elevará junto con el número de los votantes de color en el estado.

6. Alabama aprobó H.B. 56, la ley anti-inmigrante mas dura en los Estados Unidos, en junio del 2011. La legislación del estado creó caos en el estado, mientras que latinos huyeron a comunidades que les dieron una mejor bienvenida, alumnos escolares estaban demasiado asustados para ir a la escuela, y los agricultores estuvieron preocupados por la falta de mano de obra para recoger sus cosechas. Según un estimado de la Universidad de Alabama y su Centro de Negocios e Investigación Económica, HB 56 podría costarle al Estado $ 10,8 mil millones y hasta 140.000 puestos de trabajo. Todo para expulsar a una población de indocumentados que se estima que representa sólo el 2,5 por ciento del estado.

7. Los tribunales siguen bloqueando provisiones de la claramente inconstitucional HB 56. El 8 de marzo la Corte del 11º Circuito de Apelaciones bloqueó dos secciones adicionales de la ley – uno que prohibía los inmigrantes no autorizados de firmar un contrato con el Estado (incluso para algo tan básico como para conectar agua en su casa) y otro que lo hizo ilegal el entrar en un contrato con un inmigrante indocumentado. Los tribunales previamente bloquearon otras disposiciones, incluyendo los que obligaban a las autoridades escolares que informaran sobre el estatus migratorio de sus estudiantes y que convirtió en un crimen el darle a un inmigrante no autorizado de un paseo en un coche.

8. Las personas en las comunidades de color se enfrentan a importantes obstáculos económicos. El ingreso promedio por hogar para los afroamericanos en el estado en 2010 era inferior al 60 por ciento de los ingresos de los hogares de anglosajones. El ingreso promedio por hogar para los residentes hispanos en Alabama ese año fue del 70,1 por ciento de los ingresos anglosajones.

9. El desempleo afecta a estas comunidades más fuerte que a los anglosajones. En 2010, el 18,9 por ciento de la fuerza laboral civil afro-americana mayor de la edad de 16 años en Alabama estuvo desempleado. Esto es más del doble que la tasa de desempleo de 9,3 por ciento de la población anglosajona comparable. El desempleo entre los hispanos en el 2010 también fue muy alto, resultando en un 11,6 por ciento ese mismo año.

10. Sin embargo, las comunidades de color contribuyen significativamente a la economía del estado. En 2010, los inmigrantes no autorizados pagaron $ 130 millones en impuestos estatales y locales. Las casi 4.500 empresas que tienen dueños latinos tuvieron ganancias de más de $ 1 mil millones en ventas en 2007, el último año para el cual hay datos disponibles. Las casi 7.000 empresas de propietarios asiáticos generaron más de $ 2.6 mil millones en ventas ese mismo año.

Vanessa Cárdenas es el Director del Progreso 2050 y Angela María Kelley es Vicepresidenta de Política de Inmigración en el Center para el Progreso Americano.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.