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Las Comunidades de Color Son Las Más Afectadas Y Las Más Lentas En Recuperarse De La Recesión

FUENTE: AP/Cliff Owen

Rep. James Clyburn (D-SC) indicó que las minorías todavía no han visto beneficios reales de la recuperación económica, añadiendo que las ganancias dentro de los sectores financieros y de inversión han fallado en beneficiarlos.

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La Gran Recesión tuvo terribles consecuencias para el bienestar económico de los estadounidenses. Las minorías étnicas y raciales en particular resultaron con pérdidas más grandes durante la recesión que los blancos, y fueron más vulnerables a la vez que la economía atravesaba su segundo año de su recuperación. “El Estado de las Comunidades de Color en la Economía Estadounidense”, un nuevo informe del Center for American Progress, explora las brechas económicas raciales y étnicas en la economía estadounidense durante y después de la recesión.

De acuerdo al informe, las minorías étnicas y raciales fueron más afectadas por el receso económico y han experimentado un proceso de recuperación más lento que los blancos. Las tasas de desempleo aumentaron y las tasas de propiedad de vivienda cayeron más rápido para los afroamericanos y latinos que cualquier otro grupo. Según el informe, la tasa de desempleo para los afroamericanos fue del 15,8 por ciento en el último trimestre del 2010. Para los latinos fue 12,9 por ciento. La tasa de propiedad de vivienda fue un 45 por ciento para los afroamericanos y 47 por ciento para los hispanos, comparado con el 74,7 por ciento de los blancos.

Los datos para otros grupos en la población muestran un patrón similar. Un estimado 41,7 por ciento de los nativos estadounidenses viven en la pobreza, dijo Peter Morris, director de estrategia y asociaciones del Congreso Nacional de Indígenas Americanos, en una reciente rueda de prensa.

“Los nativos estadounidenses tienen las peores estadísticas de desempleo entre las comunidades de color y la tasa de pobreza en las reservas son tres veces las del promedio nacional”, dijo Morris.

Asimismo, los datos para los asiático-estadounidenses sugieren amplias vulnerabilidades económicas. Los niveles de empleo y las tasas de desempleo para los asiático-estadounidenses y blancos son comparables, pero la tasa de pobreza y la participación de hogares sin seguro médico son mucho más altas para los asiático-estadounidenses que para los blancos. La tasa de pobreza para los asiático-estadounidenses aumentó en un 2,3 por ciento desde el 2007 al 2009 a su nivel actual del 12,5 por ciento.

Ciertos segmentos de la población asiática fueron más afectados que otros. Por ejemplo, de acuerdo a Lisa Hasegawa, directora ejecutiva de la Coalición Nacional para el Desarrollo de la Comunidad Asiática Pacífica Estadounidense, cerca del 40 por ciento de la comunidad camboyana en California vive en la pobreza. En resumidas cuentas, grandes partes de la comunidad asiática-estadounidense se esfuerzan en trabajos que remuneran poco y ofrecen escasos beneficios, lo cual es el caso para muchas otras comunidades de color.

Un enfoque en el crecimiento laboral en promedio no es suficiente para resolver estos problemas. Los legisladores necesitan tener como objetivo el aumento de empleos entre las comunidades de color y ayudar a mejorar la calidad laboral. De lo contrario, las minorías continuarán rezagadas económicamente detrás de los blancos, aun cuando la economía y el mercado laboral crezcan.

En la rueda de prensa, Christian E. Weller, miembro sénior del Center for American Progress y el autor principal del reporte, discutió las estrategias políticas a corto y largo plazo que podrían mejorar el estado económico de las comunidades de color. Estas políticas tienen como objetivo incrementar los ingresos y la riqueza entre estas comunidades.

Según Weller, las políticas a corto plazo deberían enfocarse en facilitar los requisitos de elegibilidad e incrementar los beneficios del seguro de desempleo, el cual provee asistencia relevante a los desempleados y sus familias mientras encuentran un trabajo. Esto es importante para las comunidades de minorías étnicas y raciales, particularmente los hispanos y afroamericanos, porque ellos enfrentan niveles más altos de desempleo y significativamente carecen de riqueza.

Las políticas a largo plazo se deberían centrar en estimular el crecimiento de empleo, particularmente en industrias y regiones donde las minorías son representadas desproporcionadamente. Las políticas deberían mejorar la calidad de los trabajos y que los empleados puedan unirse más fácilmente a los sindicatos. Además, las rapaces prácticas financieras deberían eliminarse.

La necesidad de políticas eficaces dirigidas a las comunidades de minorías étnicas y raciales solo ha aumentado. En la rueda de prensa, el congresista y líder asistente demócrata James E. Clyburn (D-SC) indicó que las minorías todavía no han visto beneficios reales de la recuperación económica, añadiendo que las ganancias dentro de los sectores financieros y de inversión han fallado en beneficiarlos. Rep. Clyburn instó a Obama y el Congreso a incorporar ampliamente una política “10-20-30”, en la cual al menos el 10 por ciento de cualquier iniciativa de recuperación sea dirigida a las comunidades con tasas de pobreza de un 20 por ciento por 30 años.

“El presidente necesita considerar seriamente esta política con el fin de impulsar no solamente el crecimiento de empleo, sino también una completa recuperación dentro de las comunidades de color”, dijo.

Una completa recuperación que empieza a cerrar la brecha económica entre las comunidades de color y los blancos no acontecerá sin políticas con ese objetivo. Dejar que la economía se arregle por su propia cuenta mantendrá las divisiones económicas que han persistido por tanto tiempo.

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Philippe Nassif es un pasante universitario para los medios étnicos en el Center for American Progress.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.