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Una Agenda Educativa para los Estudiantes Latinos

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La solidez de nuestras escuelas y el lugar de los Estados Unidos en la economía global van a ser imposible de evaluar en los próximos años sin considerar los resultados educativos de los estudiantes latinos. Uno de cada cinco estudiantes de escuela pública—aproximadamente 10 millones—son Latinos. Y se espera que la proporción de niños hispanos de edad escolar crezca un 166 por ciento para el 2050, superando el 4 por ciento de crecimiento esperado para los estudiantes no hispanos. Sin embargo los latinos tienen menos posibilidades de ingresar a kindergarten listos para aprender y tienen menos posibilidades de graduarse de la escuela superior.

Las agencias federales tienen mucho trabajo por hacer para mejorar la educación de los latinos. Aquí se presentan ocho ideas con la cuales estas pueden comenzar este trabajo:

1. Responsabilizar al sistema educativo por los estudiantes que están aprendiendo inglés

Casi la mitad—45 por ciento—de todos los estudiantes latinos está aprendiendo inglés. El acta No Child Left Behind no sólo ha iluminado la gran brecha que existe entre estudiantes que están aprendiendo ingles y sus compañeros; también ha hecho un llamado a las escuelas para subsanar esta diferencia.

Sin embargo, ha habido resistencia a hacer que las escuelas sean responsables del progreso académico de estudiantes que están aprendiendo inglés por la falta de evaluaciones académicas adecuadas para este grupo. En 1994 el acta Improving America’s Schools requirió a todos los estados la creación de evaluaciones académicas válidas para estudiantes que están aprendiendo inglés como segundo idioma, pero a pesar de que han pasado 15 años estas todavía hacen falta.

En vez de potencialmente marginar a casi la mitad de estudiantes latinos de un sistema de evaluación estatal, el gobierno federal debe dirigir sus esfuerzos a acelerar el proceso de la creación de un sistema de evaluación académico para este grupo estudiantil. Los estados necesita fondos y avances tecnológicos para asistir estos esfuerzos, y la creación de estas evaluaciones académicas deben tener un mejor seguimiento y cumplimiento.

2. Expandir el tiempo de aprendizaje

Prolongar el día, semana, o año escolar puede ayudar a estudiantes que están rezagados, ya que expandir el tiempo de aprendizaje le provee a los estudiantes tiempo para aprender el contenido académico y les ofrece a los maestros la oportunidad de conocer y atender las necesidades de cada estudiante. Más tiempo es invalorable para mejorar las destrezas del idioma y el lenguaje académico de alumnos que están aprendiendo inglés e inmigrantes. El acta educativa Time for Innovation Matters S. 3431, que fue recientemente presentada, provee apoyo federal a iniciativas estatales para expandir el tiempo educativo en escuelas con un alto número de alumnos pobres y asegurará de que más latinos le saquen provecho a esta iniciativa escolar.

3. Aumentar el número de graduados de escuela superior

Sólo alrededor de la mitad—58 por ciento—de estudiantes latinos se gradúan de escuela superior. Las escuelas deben mejorar la preparación pre-universitaria de estudiantes latinos en las materias de matemática, literatura, y ciencias, y también incrementar el número de graduados con destrezas en estos cursos. Un primer paso necesario es establecer una definición común para calcular el índice de graduación y luego vincularlo con un sistema de evaluación académica estatal que tome en consideración raza/etnicidad, destreza del idioma, ingresos, y otras características.

4. Enfocar reformas y recursos a escuelas superiores con dificultades.

Aproximadamente 2,000 escuelas superiores—18 por ciento de todas las escuelas superiores—producen la mitad de alumnos que abandonan sus estudios en la nación, y 39 por ciento de estudiantes latinos asisten a estas escuelas. Estas estadísticas, aunque graves, indican que la crisis de la deserción escolar de alguna forma son localizables y que reformas y recursos pueden ser efectivamente dirigidos a estas escuelas que enfrentan más dificultades. El acta Graduation Promise, creada con este problema en mente e introducida en la Cámara y Senado en el 2007, busca distribuir fondos y ayudaría a muchas de estas escuelas que matriculan a un gran número de estudiantes latinos.

5. Aprobar el Acta DREAM

Cada año 65,000 estudiantes indocumentados ingresan y se gradúan de las escuelas superiores. Muchos se gradúan con altos honores pero conseguir educación post-secundaria todavía es una oportunidad evasiva. Debido a su situación migratoria, estos alumnos no tienen acceso a prestamos, becas federales, becas privadas, y usualmente a pesar de vivir por mucho tiempo en un estado, tienen que pagar matricula no residencial.

Un gran número de estudiantes sin estatus legal migratorio abandonan sus estudios por las pocas oportunidades post-secundarias, así exacerbando la ya alta crisis de deserción escolar. Contrario a la opinión pública general, estos jóvenes tienen pocas oportunidades para legalizar su estatus. Si fuese aprobada, el acta DREAM podría remover muchas de las barreras educativas y proveer a estos estudiantes la oportunidad de ciudadanía, si estos se gradúan de escuela superior y siguen por lo menos dos años de educación post-secundaria o se unen al servicio militar.

6. Asegurar una justa y eficaz distribución de los fondos federales del Title I

Los fondos federales del Title I forman una pequeña porción de los fondos escolares k-12, pero muchas escuelas y distritos pobres depende de esta ayuda y por esto su distribución debe ser justa y eficaz. Desafortunadamente, la formula Title I no trata a cada estado con igualdad. Por ejemplo, el gobierno federal mandó a dos estados con una tasa de impuestos similares pero con inversiones por estudiantes muy diferentes– Massachussets y California– $2,310 y $1,280 respectivamente por cada alumno elegible para Title I en el año 2003-2004.

Los fondos del Title I distribuidos en base a la tasa de impuestos y al número de estudiantes de bajos ingreso aseguraría que los dólares federales están siendo destinados donde son mas necesarios. Otra manera es incrementando los fondos del Education Finance Incentive Grant el cual premia a los estados que destinan con igualdad sus dólares locales y estatales y son las formulas mas enfocadas bajo Title I.

7. Incrementar el número de buenos maestros

Investigaciones del Education Trust demostró como los estudiantes latinos, afro-americanos, y de comunidades pobres en Texas tienen "menos probabilidades de tener maestros con conocimiento de la materia de clase, menos probabilidades de estar en el salón de clases con maestros con experiencia y menos probabilidades de asistir a escuelas con una fuerza laboral de educadores estable." Otros investigadores de la nación han constatado esta práctica. La reautorización del acta Elementary and Secondary Education ofrece una oportunidad para reconsiderar la forma en que los maestros son compensados. Por ejemplo, maestros que trabajan y logran tener resultados positivos en escuelas con dificultades deben ser más recompensados.

8. Invertir en cuidado y educación temprana

Los beneficios del cuidado y la educación para niños de temprana edad están bien documentados. Sin embargo, sólo 49 por ciento de niños latinos—comparado al 60 a 62 por ciento de niños blancos, afro-americano, asiático, e indios americanos —se encuentran matriculados en un centro de cuidado y programas de educación, incluyendo centros de cuidado diario, Head Start, pre-escuelas y guarderías. Más inversiones federales en programas para niños de temprana edad pueden ayudar a aumentar el acceso para niños desde el nacimiento hasta los 5 años, mejorar la calidad de programas de educación, y asegurar que los programas parvularios existentes como Head Start y Even Start funcionen efectivamente en coordinación.

Estos cambios legislativos son esenciales para el éxito académico de los latinos pero también benefician a todos los estudiantes. Algunos estudiantes asiáticos sufren de las mismas barreras de lenguaje e integración, y los estudiantes afro-americanos sufren de las mismas faltas de oportunidades educativas.

Debido a los cambios demográficos de nuestro país, la fortaleza de las escuelas estadounidenses dependerá grandemente de los logros académicos de los estudiantes latinos y otras minorías. Estas ocho ideas, aunque parezcan grandiosas, se han convertido en necesarias para fortalecer las escuelas estadounidenses.

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Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.