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‘The Help’ en Nuestra Sociedad Hoy

Las historias que conectan hoy y ayer

FUENTE: AP/Rogelio V. Solis

La Autora Kathryn Stockett en frente de un cartel para "The Help", la película basada en su novela, en Madison, Mississippi, el sábado, 30 de julio 2011.

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"The Help", una película que estrenó esta semana, cuenta la historia de empleadas afroamericanas de hogar en el sur de Estados Unidos a principios de los años sesenta—mujeres que toman grandes riesgos al compartir historias de sus vidas. Sus historias no sólo revelan el gran sentido de fuerza que uno siente al compartir y hacer oír nuestra voz, pero también nos recuerda la grandeza de mujeres reales que hacen este trabajo hoy en día a veces en condiciones terribles. El estreno de la película ofrece un momento para reflexionar sobre las conexiones entre las trabajadoras domésticas de hace cinco décadas y las actuales trabajadoras domésticas inmigrantes, muchas de las cuales son de descendencia latina, africana y caribeña.

La autora de la novela en la que se basa la película, Kathryn Stockett, de raza blanca, clase alta y proveniente del sur de EE.UU., tomó la difícil tarea de escribir desde una perspectiva que no fue la suya. Esto significa que la narración no es todo lo que podía ser. Los lectores y los espectadores se preguntarán si se prestó suficiente atención a las historias reales de mujeres que realizaban esta actividad doméstica en la época antes de los derechos civiles, algunas de las cuales estaban en mi familia y en casi todas las familias afroamericanas.

Del mismo modo, tal vez el público estadounidense debe preguntarse si estamos ignorando las historias de las mujeres que hacen este trabajo hoy en día, en tiempos, se espera, antes de una reforma inmigratoria integral. ¿Qué estamos pasando por alto si no ponemos suficiente atención a la historia de nuestras conexiones mutuas, a las historias de mujeres que trabajan duro para mantener a sus familias, a veces actuando como súper niñeras que cuidan dos grupos de niños—los de su trabajo y los de su propia casa?

"The Help" debe ser acompañada con investigaciones que presentan las historias reales que reflejan los bajos salarios y el respecto mínimo que la sociedad ha ofrecido a ayudantes domesticas afroamericanas en nuestro país en las últimas cinco décadas. Dicha investigación debe incluir detalles del el costo debilitante de ser excluidos de la red de seguridad gubernamental creada en el marco del New Deal (literalmente el Nuevo Trato), que concedió demasiada discreción a los estados que a la vez quedaron libres para discriminar en contra los afroamericanos. El estudio “Welfare Racism” (Racismo en la Asistencia Pública) de Kenneth Neubeck y Noel Cazenave sería un buen lugar para empezar.

La ausencia de reformas legales necesarias en los derechos civiles y una cultura de miedo e intimidación que a menudo les impidió desafiar el estatus quo, consolidaron aún más la posición de estas mujeres en la parte más baja de la de la escalera social y económica. Para las empleadas de hogar inmigrantes de hoy en día, parece ser la misma historia, con todas las piezas en su lugar para que su trabajo sea explotado.

Una vez más, los bajos salarios, el respeto mínimo, y el ser excluido de gran parte de la red de seguridad social debido a las disposiciones legales que a menudo son excluyentes, incluso para aquellos que tienen documentos legales y que recientemente se convirtieron en ciudadanos, es demasiado común. Por esta razón existe la necesidad de la reforma federal de inmigración y la reforma del mercado laboral así como en los sesentas hubo la necesidad de la legislación de derechos civiles a nivel federal.

El estatus de segunda clase es tan intolerable hoy como lo fue en esa época. Así, también, es el miedo y la intimidación. Hoy esto se presenta en forma de abuso real y la posibilidad de ser deportado, lo que impide que los trabajadores desafíen el estatus quo de manera más agresiva.

Pero el solo indicar estas similitudes obvias no parece ser suficiente. Al igual que con las empleadas de hogar de ficción en "The Help", los verdaderos enlaces humanos a las experiencias de otros no ocurrirá a menos que nos escuchemos mutuamente unos a otros y compartamos nuestras historias. El valor de esto es evidente en el movimiento continuo para elevar las voces de aquellos que muchas veces son silenciados. Algunos ejemplos incluyen el proyecto Road to Shared Prosperity de la campaña Half in Ten, y el proyecto My Life is True.

Otro proyecto de narración es “We Needed The Work: Latino Worker Voices in the New Economy” del Consejo Nacional de La Raza. Este proyecto ofrece la historia de Victoria, una trabajadora doméstica a quien se le pidió que trabaje 24 horas al día, le hicieron trampa con su sueldo, y fue despidida de un momento a otro sin la oportunidad de recoger sus pertenencias personales. Al conocer la historia de Victoria se crea un sentido de conexión para:

■ Los afroamericanos que pueden recordar que las mujeres en sus familias que fueron o son trabajadoras domésticas

■ Las mujeres de bajos salarios que han sido maltratadas en el lugar de trabajo

■ Mujeres como Kathryn Stockett, una mujer blanca de privilegio que fue tan transformada por la mujer que trabajó en su casa cuando era niña que decidió escribir “The Help”

Es sólo a través de este sentido mutuo de conexión que podemos construir un Estados Unidos que apoya el bienestar de todos dentro nuestras fronteras. Pero aún más importante es el hecho que el intercambio de historias les da fuerza a los que las comparten y valida sus contribuciones a nuestra sociedad. Esto es importante para todos, pero especialmente para aquellos grupos que de alguna forma han sido excluidos de la plena participación en todas las oportunidades que Estados Unidos ofrece.

Joy Moses es una Analista de Política con el programa sobre Pobreza y Prosperidad en el Center for American Progress.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.