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El discurso sobre la pobreza que debería dar el Representante Ryan

Rep. Paul Ryan

FUENTE: AP/Lauren Victoria Burke

House Budget Committee Chairman Paul Ryan (R-WI) pauses while speaking at the Center for a New American Security's Eighth Annual National Security Conference in Washington, June 11, 2014.

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El presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes, Paul Ryan (R-WI), se presenta como una fuente de ideas nuevas y audaces. Pero a menos que su discurso sobre la pobreza el jueves represente un cambio completo tras cuatro años de propuestas radicales para el presupuesto, sus prescripciones políticas se partirán de una filosofía fracasada de austeridad. Aunque los últimos cuatro presupuestos del representante Ryan han conseguido dos tercios de sus recortes de programas que ayudan a familias de ingresos bajos y medios mientras brindan recortes de impuestos a millonarios, él  alega que sus propuestos recortes a programas de comida, salud, vivienda y educación son para el beneficio de familias que se encuentran en situaciones difíciles.

Si el pasado es un prólogo, el representante Ryan formulará propuestas para consolidar y finalmente recortar programas que ayuden a familias de la clase obrera usando lenguaje sobre el empoderamiento de  las comunidades,  la mejora del acceso  a servicios y promoviendo el trabajo. Pero si desprendemos las capas, veremos que sus propuestas son el resultado de su modelo radical del presupuesto, que exacerbaría drásticamente la pobreza y la desigualdad.

Lo que no reconoce el representante Ryan es que sin esta red de seguridad, la tasa de pobreza sería casi dos veces más alta. La asistencia nutricional, la vivienda asequible, el cuidado infantil y la educación primaria, los créditos tributarios para familias trabajadoras –estos tipos de programa ayudan a millones de familias a mantenerse a flote en una economía que simplemente no funciona para muchos estadounidenses. Estos programas también mejoran los resultados a largo plazo en cuanto a la salud, el trabajo y la educación para niños y familias. Mientras hay pasos que podemos y deberíamos dar para mejorar nuestro sistema de apoyo de trabajo e ingreso, la red de seguridad ha protegido a millones de personas contra la pobreza y la miseria.

En vez de proponer recortar la red de seguridad, el representante Ryan debería echar un vistazo a nuestra economía, que actualmente no genera suficientes trabajos ni suficiente oportunidad económica para empoderar a la gente para entrar a la clase media. Mayorías bipartidistas del público estadounidense entienden que debemos generar oportunidad económica más amplia para cortar las raíces de la pobreza. Un sondeo reciente de Half in Ten reveló que casi dos tercios de los estadounidenses, incluidas mayorías de conservadores y liberales, estarían de acuerdo en que “la mayoría de la gente que vive en condiciones de pobreza es pobre porque sus trabajos no le pagan lo suficiente, carece de buena atención de salud y educación y las cosas cuestan tanto que no puede ahorrar dinero ni seguir adelante”.

Por eso, si el representante Ryan quiere reducir la pobreza y aumentar la movilidad económica en serio, aquí presentamos tres políticas que debería adoptar en el discurso del jueves:

  1. Aumentar el salario mínimo. El mismo día que el representante Ryan dará su discurso marca cinco años desde que los trabajadores estadounidenses han recibido un aumento. El salario mínimo nacional  se ha estancado en $7,25 por hora desde 2009, incluso mientras otros costos básicos han subido, dejando a millones de trabajadores y sus familias incapaces de alcanzar la clase media. El representante Ryan debería adoptar la propuesta de aumentar el salario mínimo nacional a $10,10 por hora y ajustarlo a la inflación. Esto podría sacar a 4,6 millones de personas de la pobreza; también ahorraría $46 mil millones en asistencia de nutrición a lo largo de 10 años, poniendo de relieve el hecho de que aumentar los salarios de las familias trabajadoras es la única manera sostenible de realizar ahorros en los programas que componen la red de seguridad de nuestra nación.
  2. Hacer que nuestras políticas de trabajo y familia sean del siglo XXI. Hoy en día, casi dos tercios de las familias dependen de los ingresos de madres trabajadoras, pero las políticas de nuestra nación están estancadas en los años cincuenta. Los Estados Unidos es el único país desarrollado sin baja familiar con pago, lo que hace imposible que millones de familias equilibren el trabajo y el proveer cuidados a alguien. De hecho, tener un hijo es una de las causas principales de la pobreza, pues los padres tienen que tomar tiempo fuera del trabajo al mismo tiempo que suben sus gastos. El representante Ryan podría abogar por el Acta de Permiso de Seguro Familiar y Médico, o el “FAMILY Act” por sus siglas en inglés, que crearía un programa nacional de permiso pagado; brindaría permiso con protección de trabajo y pago parcial a los trabajadores cuando necesitaran tiempo fuera del trabajo por razones familiares o médicas, como cuando dan la bienvenida a un nuevo bebé o cuando cuidaran de un cónyuge enfermo. La investigación muestra que en el año después un nacimiento, las nuevas madres que toman permiso pagado tienen casi 40 por ciento menos probabilidades de recurrir a la asistencia pública que las madres que no toman permiso pagado, lo que destaca que el seguro social más fuerte y las protecciones en el lugar de trabajo forman una estrategia clave para reducir el uso de la red de seguridad sin recortar el apoyo de familias en circunstancias duras.
  3. Apoyar cuidado infantil y educación primaria de alta calidad. Durante una audiencia reciente que convocó el representante Ryan acerca de la “Guerra contra la Pobreza”, Tianna Gaines-Turner, una madre trabajadora de bajos ingresos, testificó sobre los obstáculos presentados por el cuidado infantil inasequible y de baja calidad en la lucha de su familia por alcanzar la clase media. De hecho, como promedio, las familias pobres que pagan el cuidado infantil de sus bolsillos gastan aproximadamente un tercio de sus ingresos sólo para poder trabajar. Si el representante Ryan quisiera proporcionar mayor movilidad económica a familias de bajos ingresos, debería apoyar la inversión en programas como “Head Starty los Fondos Bloques para el Cuidado y el Desarrollo Infantiles (el “Child Care and Development Block Grant” en inglés), junto con el Acta bipartidista para un Buen Comienzo para los Niños Estadounidenses (el “Strong Start for America’s Children Act” en inglés), que invertiría en programas preescolares, cuidado infantil de calidad para bebés y niños pequeños, y visitas a domicilio para mujeres embarazadas y madres con bebés muy pequeños, simultáneamente ayudando a los padres a trabajar mientras aumentando la movilidad económica de los niños en el futuro.

Estos son sólo tres ejemplos de políticas que estimularían la movilidad económica y reducirían la pobreza. Pero hay docenas de ideas innovadoras y oportunas – de la baja con pago por enfermedad a la capacitación de trabajadores, de la reforma del sistema de justicia penal a las oportunidades subvencionadas de empleo — que crearían mayor oportunidad económica para millones de trabajadores mientras que reducen la cantidad de gente que necesita recurrir a la red de seguridad.

En lugar de un presupuesto a la Ryan reinventado, necesitamos un enfoque renovado en aumentar los salarios, llevar nuestras políticas de trabajo y familia hasta el siglo XXI e invertir en capital humano para aumentar la movilidad y ofrecer oportunidad a todos los estadounidenses.

Melissa Boteach es Vicepresidenta de “Half in Ten” y el Programa de Pobreza a Prosperidad en el Center for American Progress.

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Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.