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Los 10 datos más importantes del informe inaugural de la campaña Mitad en Diez Vigilando Nuestro Progreso para Reducir la Pobreza

Dónde estamos hoy y qué necesitamos hacer para reducir la pobreza a la mitad en diez años

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La campaña Mitad en Diez hizo público su primer informe anual que establece una base para medir el progreso hacia su meta de reducir la pobreza a la mitad en los próximos 10 años. El Informe, “Restableciendo la Prosperidad Compartida: Estrategias para Reducir la Pobreza y Ampliar el Crecimiento Económico”, revela el estado de la nación con respeto a tres áreas fundamentales al progreso, y provee recomendaciones para avanzar en la dirección correcta.

Aquí están los 10 datos más importantes del informe, los cuales están organizados en tres áreas principales que Mitad en Diez identificó como fundamentales para el éxito en la lucha contra la pobreza.

Crear buenos empleos:

1. Desde 1970, los salarios reales no han seguido el ritmo de la productividad de los empleados. Desde 1973, la productividad de los empleados casi se ha duplicado, y los estadounidenses mayores de 25 años han alcanzado niveles más altos de educación secundaria y universitaria. Desafortunadamente, los aumentos en estas áreas no se han traducido en salarios más altos para los empleados en general. Sólo los empleados que ya tenían altos salarios vieron grandes aumentos de salario.

2. En 2010, las personas con discapacidades tenían una tasa de empleo de 18,6 por ciento, que era sólo un tercio de las personas sin discapacidades (63,5 por ciento). Las personas con discapacidades constituyen una mayor proporción de adultos bajo el umbral de pobreza que cualquier otro grupo demográfico con mayor riesgo de pobreza. La pobreza entre las personas con discapacidad se debe a una combinación de la exclusión del mercado laboral y de seguridad social inadecuada.

3. Entre 1979 y 2007, los gastos directos del gobierno federal para la educación, la capacitación y los servicios de empleo cayeron a la mitad, de 8,8 por ciento del PIB al 4,3 por ciento. Aumentar las tasas de graduación de la escuela secundaria y de la universidad e invertir en la capacitación para los trabajadores de aptitudes medianas deben formar parte de una estrategia integral para reducir la pobreza que también incluye reformas económicas significativas e incorpora salarios, beneficios, y otros componentes que corresponden a la calidad de empleo.

4. El sector del transporte ofrece nuevas oportunidades para crecimiento de empleos equitativo. El informe muestra que las inversiones en el sector de transporte llevan un doble beneficio porque mejoran el acceso al trabajo, y crean empleos a la vez. Calculan que más de 14 millones empleos – aproximadamente 11 por ciento de los empleos civiles en nuestro país – están relacionados al transporte. Esto presenta nuevas oportunidades para que los estadounidenses que viven en pobreza obtengan buenos empleos sin desplazar a los trabajadores actuales.

Fortalecer a las familias:

5. Las tasas de pobreza para las familias encabezadas por una madre soltera caen de 40,7 por ciento a 14 por ciento cuando la madre tiene un empleo de tiempo completo para todo el año. Esta cifra subraya la importancia de creación de empleos y lugares de trabajo flexibles, así como los apoyos de trabajo como el cuidado infantil para que las madres solteras puedan sacar a sus familias de la pobreza.

6. Sólo 4 por ciento de las familias con más de una sola fuente de ingresos están en pobreza, en comparación con 24 por ciento de familias que sólo tienen la una. En la sociedad moderna de Estados Unidos, el matrimonio es una vía importante, pero no la única, para que las familias de bajos ingresos logren estabilidad financiera. Reconocer y promover los ingresos múltiples en cualquier forma existen tiene un impacto significativo en el estado de pobreza para familias.

7. Entre los que enfrentan desafíos de empleo, más que un tercio (35 por ciento) tenían razones relacionadas al hogar o a la familia para no trabajar durante todo o parte del año, como un niño o padre enfermo, e interrupciones en el cuidado infantil. El informe muestra que 80 por ciento de los trabajadores de bajos ingresos no tienen licencia pagada por enfermedad, y hay listas de espera para asistencia de cuidado infantil alrededor del país. Para conectar a estas familias a las oportunidades de trabajo, es clave tomar en serio estas barreras al trabajo.

Promover la seguridad económica:

8. Los afroamericanos y los latinos son cinco veces más propensos que los blancos a encontrarse “sin banco”. En el 2009, uno de cada cinco afroamericanos (21,7 por ciento) y latinos (19,3 por ciento) no usaban los servicios de un banco, o tenían cuentas corrientes o de ahorro. Esta cifra es más de cinco veces mayor que la tasa registrada por los blancos (3,3 por ciento). Los ahorros y bienes ayudan a las familias a que sobrevivan los periodos de desempleo o dificultades económicos, suban la escalera económica, y consoliden su lugar en la clase media.

9. La falta de esfuerzo laboral no justifica las altas tasas de pobreza entre las familias con niños. De hecho, los padres de bajos ingresos trabajan más horas que sus contrapartes en muchos otros países desarrollados, pero un padre que trabaja a tiempo completo (40 horas por semana, 50 semanas al año) y gana $10 por hora, solo traería a casa 20.000 dólares anualmente – menos que el nivel oficial federal de pobreza para una familia de cuatro, y el cual no es suficiente para poder pagar por una vivienda digna, el cuidado infantil, el transporte, y el cuidado de salud. Es por eso que beneficios que “apoyen el trabajo” como el crédito por ingreso del trabajo (EITC por sus siglas en inglés), la asistencia del cuidado infantil, y cobertura del seguro médico público son componentes críticos de los esfuerzos políticos para reducir la pobreza.

10. En 2009, el crédito por ingreso del trabajo levantó a 6 millones de persones – la mitad niños – de la pobreza. La tasa de pobreza infantil habría sido casi un tercio más sin él. El crédito también es un poderoso incentivo de trabajo para los padres solteros, como las investigaciones muestran que 60 por ciento del aumento en la participación en la fuerza laboral por parte de las madres soltero entre 1984 y 1996 se debe a la expansión del crédito por ingreso del trabajo.

Quizás el resultado más importante de este informe es que tenemos tanto la experiencia como las herramientas políticas necesarias para reducir la pobreza a la mitad.

Entre 1964 y 1973, bajo administraciones demócratas y republicanas, la tasa de pobreza en EE.UU cayó a casi la mitad (43 por ciento) mientras una economía fuerte e iniciativas de política pública eficaces ampliaron a la clase media. Del mismo modo, entre 1993 y 2000, el crecimiento económico compartido, junto con intervenciones políticas como un mayor crédito por ingreso del trabajo y un aumento del salario mínimo trabajaron juntos para reducir la pobreza infantil de 23 por ciento a 16 por ciento.

Esto solo lo arreglamos entre todos. Únase al movimiento para reducir la pobreza en los Estados Unidos. Utilice los resultados de este informe para obligar a sus funcionarios electos que presten atención. Pídales que sigan una agenda que promueva la creación de empleos de calidad, fortalezca a las familias y que amplié la seguridad económica para todos.

Es posible restablecer la prosperidad compartida. Empecemos hoy.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.