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Preservando el sueño americano

FUENTE: AP/Marco Garcia

Lillie Gonzales, una dueña de un negocio pequeño en Hawái, y su familia dependen de los cupones de alimentos, un programa que está en riesgo de ser recortado severamente en el Congreso.

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Uno de los lazos más firmes que mantiene a los estadounidenses unidos es el sueño americano, la creencia de que la vida debe ser mejor para todos, de acuerdo al logro personal e independiente de circunstancias fortuitas de nacimiento o posición social.

Hoy por hoy, el sueño americano está en peligro.

Los altos recortes presupuestarios propuestos en el Congreso ponen a nuestro sueño en riesgo. Programas sociales exitosos financiados con fondos federales que ayudan a familias de bajos ingresos están en riesgo de ser gravemente restringidos. Programas tales como WIC (Programa Especial de Nutrición Suplementaria para Mujeres, Infantes y Niños), SNAP/Cupones para Comida, vales de vivienda, y Head Start han ayudado a muchos estadounidenses superar la adversidad y encaminar de nuevo sus vidas.

Más de 43,5 millones de estadounidenses viven por debajo del nivel de pobreza, que es aproximadamente $22.000 para una familia de cuatro. Con las tasas de desempleo tan altas, un 7,6 por ciento para los blancos no hispanos, 16 por ciento para los afroamericanos, y 11,9 por ciento de los latinos, el recortar fondos de estos programas federales sería devastador.

El Congreso debe escuchar las voces de los estadounidenses que luchan por mantener su sueño americano con la ayuda de estos programas. Con el fin de dar fuerza a estas voces, Half in Ten, una campaña nacional para reducir la pobreza por la mitad en diez años, y el Coalition on Human Needs han puesto en marcha El Camino hacia la Prosperidad Compartida (The Road to Shared Prosperity). Este mapa interactivo de historias personales es un recurso para el público, así como para los defensores, la prensa y los políticos interesados ​​en escuchar las voces de los estadounidenses de bajos ingresos y otros grupos vulnerables durante la continuación del debate sobre el presupuesto federal.

Esta iniciativa permite a estadounidenses, como Maurice Randle, a compartir sus historias. Randle fue criado en un barrio de bajos ingresos en Columbus, Ohio, con una madre adicta a las drogas y un padre alcohólico. Tuvo su primer hijo mientras estaba en la escuela secundaria y comenzó a vender drogas para proporcionar un ingreso familiar. Cuando Randle cumplió 21 años, se unió a Youthbuild, un programa para el desarrollo juvenil y comunitario que se ocupa de una variedad de problemas que enfrentan comunidades de bajos ingresos, tales como la falta de vivienda y el desempleo. El programa permite que los jóvenes de bajos ingresos trabajen para conseguir su título GED y aprender habilidades laborales para que puedan ser capaces de servir a sus comunidades de una mejor manera.

A través de Youthbuild, Randle dejó las drogas y el alcohol, adquirió una educación, y obtuvo una percepción diferente de la vida. Randle ahora vive en Columbus, Ohio, con su familia. Fue el acceso a este programa que provee ayuda necesaria y el programa de capacitación laboral que le permitió mejorar sus condiciones de vida. El alcance de este impacto, sin embargo, no termina con él. Programas como Youthbuild permite que futuras generaciones esperen un futuro mejor. Maurice Randle es un ejemplo de esto “debido a Youthbuild las generaciones que me siguen serán diferentes".

Youthbuild, así como WIC, un programa federal rentable que proporciona alimentos nutritivos a mujeres embarazadas de bajos ingresos, nuevas madres, bebés y niños menores de cinco años que han sido identificados como en riesgo nutricional, también está en riesgo de ser recortado severamente. Margaret Saunders, directora de los servicios de WIC para la Comunidad y la Asociación de Desarrollo Económico (CEDA por sus siglas en inglés), también colaboró una historia en el mapa. Ella ha sido testigo del gran impacto del programa WIC en el área metropolitana de Chicago. Su agencia ayuda a más de 46.000 clientes al mes con los programas de servicios sociales, tales como WIC.

El cliente típico de la agencia de Saunders es una madre joven recientemente desempleada que nunca ha buscado la ayuda federal. "Tradicionalmente, es la madre de niños pequeños que llama [a preguntar sobre el programa WIC] y el ingreso familiar se ha detenido, o ella ha sido despedida, ya sea su pareja o cónyuge ha sido despedido y la familia está en pánico", dijo Saunders. "WIC es un programa que suele ser la primera entrada a toda la red de apoyo familiar y social".

La Cámara de Representantes aprobó recientemente una ley para reducir el presupuesto para el Programa Especial de Nutrición Suplementaria por más de US $650 millones en el año fiscal 2012, lo cual es equivalente a echar del programa entre 200.000 y 350.000 mujeres, bebés y niños. La mayoría de los estadounidenses se dan cuenta de la injusticia del plan de presupuesto ofrecida por los republicanos. Cerca de dos tercios, el 64 por ciento, temen que el plan de déficit de los republicanos va a quitar las protecciones necesarias para los pobres y va a "proteger a los ricos a costa de los demás."

La verdad es que estos programas nivelan el campo de juego. Estos programas dan la oportunidad de sobresalir y convertirse en una mejor versión de sí mismos a aquellos que han tenido vidas desafortunadas. Les permite tener una oportunidad para vivir el sueño americano.

Este proyecto depende en que las personas compartan su historia. Si usted o alguien que usted conoce tiene una historia, por favor, comparta su historia y haga oír su voz.

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Natalia Mercado Violand es una pasante universitaria para el Cener for American Progress.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.