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Infografía: La Importancia de las Mujeres como Sostén del Hogar

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Las cosas sólo empeoran para las familias que dependen de dos sueldos para cumplir con sus obligaciones. La decisión que hoy tomó la asediada Chrysler Corp. de solicitar la protección por bancarrota podría dejar a miles de desempleados en las próximas semanas—y meses— ya que las plantas ensambladoras de la empresa y, especialmente, sus concesionarios de automóviles se verán obligadas a cerrar los negocios. La pérdida de trabajos en esta industria minorista y de manufacturera dominada por los hombres significa que los sueldos de las mujeres en sus familias sólo aumentaran en importancia—una tendencia que ya está ganando terreno en comunidades grandes y pequeñas de nuestro país.

En millones de familias de todo el país, ahora la mujer es el principal sostén del hogar porque su esposo ha perdido el trabajo. Desde febrero de 2009 (última información disponible), las mujeres formaban casi la mitad de la fuerza laboral: el 49.6 por ciento de todos los trabajadores empleados en Estados Unidos son mujeres, cifra mayor al tercio (36.5 por ciento) registrado en febrero de 1973.

Las mujeres ahora constituyen una proporción mayor entre las personas empleadas porque las industrias en las que predominan los hombres han reducido puestos de trabajo. Entre diciembre de 2007—cuando comenzó la recesión—y febrero de 2009 (última información disponible), los hombres han perdido el 76.7 por ciento de todos los trabajos no relacionados con la agricultura, y el 73.5 por ciento de todos los trabajos del sector privado, de acuerdo al Bureau of Labor Statistics Current Establishment Survey  (encuesta de los empleadores que dicha oficina realiza mensualmente). La proporción de los hombres que tienen trabajo es la menor de la historia con sólo el 68.2 por ciento de los hombres adultos con trabajo. Y el nivel de empleo de los hombres es sólo el 95.2 por ciento del nivel de diciembre de 2007.

La recesión afecta de forma diferente según el género, ya que los hombres y las mujeres suelen trabajar en industrias y ocupaciones muy diferentes. El cuadro interactivo que figura en la parte de arriba (disponible sólo en inglés) indica que las mujeres predominan en actividades financieras (normalmente porque representan a la mayoría de los agentes inmobiliarios y no porque representen a la mayoría de los banqueros), como también en el sector gubernamental, educativo y de la salud. Los hombres predominan especialmente en el transporte, la construcción y la fabricación, pero también en ciertas profesiones minoristas tales como la venta de automóviles y electrodomésticos.

Las mayores pérdidas de trabajo entre los hombres se han producido porque la recesión golpea a los trabajos que ellos tradicionalmente desempeñan—como la clase obrera—a pesar de que la crisis se está prolongando por los problemas del sector financiero. Al observar el cuadro interactivo vemos que las industrias en las que los hombres tienen mayor cantidad de trabajo son las que han sufrido las mayores pérdidas. Si bien la economía ha recortado el 3.2 por ciento de todos los trabajos a comienzos de febrero de 2009, la industria manufacturera ha perdido 9.5 por ciento de sus trabajos, la construcción ha perdido 12.3 por ciento de sus trabajos y los servicios profesionales y comerciales han perdido el 6 por ciento (dos tercios de los cuales han sido asistentes temporarios). La industria de las actividades financieras se ha deshecho de sólo el 4 por ciento de sus trabajos, a pesar de que la crisis en esta industria continúa.

Hasta ahora, la mitad de las pérdidas de trabajo durante esta recesión se han producido en la construcción o en la industria manufacturera. Del total de los trabajos perdidos, el 29.2 por ciento se perdió en el sector industrial, y el 20.7 por ciento en el sector de la construcción. Otro 24.2 por ciento del total de los trabajos perdidos se ha producido en los servicios profesionales y comerciales, mayormente entre los trabajadores temporarios. A pesar de que el sector financiero es el que maneja la crisis económica, la industria de las actividades financieras sólo representa el 7.4 por ciento de la pérdida de trabajos hasta el momento.

Aun así, no se trata solamente de las industrias en las que predominan los hombres y las que más afectadas se han visto por la recesión. Dentro de una cierta cantidad de sectores fuertemente afectados, los hombres también están perdiendo una proporción desmedida de trabajos. Por ejemplo, dentro de la industria minorista, si bien los hombres representaban la mitad (49.8 por ciento) de todos los trabajadores al comienzo de la recesión, ahora representan dos tercios (64.5 por ciento) de los trabajos perdidos. En el sector de las finanzas y los seguros, al comienzo de la recesión los hombres representaban más de un tercio (36.7 por ciento) de los trabajos, pero han perdido la mitad (50.6 por ciento) de los trabajos.

No es raro que los trabajadroes de clase obrera sobrelleven la mayor pérdida de trabajos en una recesión. Lo que es notable en esta recesión es que si bien los sectores manufacturero y de construcción representaban una proporción mayor del total de pérdidas de trabajo en recesiones anteriores, las industrias que están experimentando un aumento de puestos de trabajo (educación, salud y gobierno) perciben menores ganancias que las que percibían durante recesiones anteriores. Esto no es una buena señal para el avance de los trabajos de las mujeres ya que ellas se concentran en estas industrias.

Notablemente, durante la recesión de la década de 1980 (cuando el índice de desempleo superó el 10 por ciento), las mujeres de hecho adquirieron más trabajos debido a la continua contratación en las industrias que este género dominaba. Claramente, este no es el mismo caso en la recesión actual: el desempleo entre las mujeres ya alcanza al 98.5 por ciento de su nivel en diciembre de 2007.

La recién aprobada American Recovery and Reinvestment Act fue un anticipo a la creación de trabajos. El estímulo de $787 mil millones de la administración de Obama preservará o creará aproximadamente 3.5 millones de trabajos según el Consejo de Asesores Económicos. Muchos de estos trabajos serán en el sector del gobierno estatal y local, educación y salud, y algunos serán en el sector de la construcción, manufacturero y otras industrias relacionadas, ya que aproximadamente $1 de cada $8 del paquete de recuperación se destinarán a proyectos de infraestructura de rápida implementación (“shovel ready”) y a inversiones en infraestructura.

El mercado laboral aún está por ver síntomas de mejoría (más recientemente, la información publicada en marzo indica un índice récord de despidos masivos) pero se espera que las inversiones que se realizaron a través del paquete de recuperación preserven los puestos de trabajo y recuperen los trabajos perdidos en los próximos meses. El traspaso de Chrysler (con todos los efectos en cadena entre sus concesionarios y distribuidores de repuestos) sólo aumentarán los índices de desempleo durante el curso de este año.

Esto significa que más y más mujeres de millones de familias en Estados Unidos serán el sostén de la familia. En una típica familia con dos ingresos, la mujer aporta en el hogar un poco más de un tercio (36.6 por ciento) del total de los ingresos familiares. Cuando el esposo pierde su trabajo, la familia depende solamente de los ingresos de la mujer y posiblemente sin el seguro de salud del esposo.

El garantizar que todas las mujeres ganen un salario justo es un tema muy apremiante para las familias. Sería relevante que la administración de Obama comience por orientar rápidamente sus esfuerzos de exigir el cumplimiento de las leyes ya existentes, además de implementar un mejor control de la igualdad de salarios. Esto sería un anticipo a modo de ayuda para que las familias puedan cumplir sus obligaciones financieras mientras que el mercado laboral vuelva a encarrilarse.

Heather Boushey es Economista Sénior del Centro para el Progreso Estadounidense (Center for American Progress.)Para leer más sobre su análisis y sus recomendaciones políticas, diríjase a la página de Economía y a la página de Salud y Derechos de las Mujeres de nuestro sitio Web.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.