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Las 10 Principales Maneras en que el Proyecto de Ley de Reforma Inmigratoria del Senado Reparará Nuestro Sistema Quebrado

Rally for Citizenship

FUENTE: AP/Jacquelyn Martin

Josué Benavides, de 28 años, al centro, quien proviene originalmente de El Salvador, posa para un retrato con sus primos, Jonathan, de 7 años, a la izquierda, y Christopher Benavides, de 11 años, de Alexandria, Virginia, tras asistir al "Acto por la Ciudadanía", acto celebrado cerca al Capitolio en Washington, el miércoles 10 de abril de 2013, en apoyo a la reforma inmigratoria.

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Durante los últimos meses, cuatro Demócratas del Senado—Chuck Schumer (NY), Dick Durbin (IL), Bob Menendez (NJ) y Michael Bennet (CO)—han trabajado con cuatro Republicanos del Senado—John McCain (AZ), Lindsay Graham (SC), Marco Rubio (FL) y Jeff Flake (AZ)—con el fin de elaborar una propuesta para reparar el fallido sistema de inmigración de nuestra nación. El producto de las negociaciones bipartidistas del “Grupo de los 8” es un proyecto de ley titulado “Ley de Seguridad Fronteriza, Oportunidad Económica y Modernización de la Inmigración de 2013,” presentado en el Senado hace unos días.

Si bien está lejos de ser perfecta, esta solución histórica de compromiso bipartidista hará mucho para de establecer una política de inmigración digna de nuestros valores y apropiada para el Siglo XXI. He aquí las 10 principales formas en que el proyecto de ley de inmigración integral del Senado repara el muy maltrecho sistema de inmigración de nuestra nación.

1. Restablece valores estadounidenses fundamentales. El proyecto de ley crearía un sistema de inmigración que honre nuestra historia como nación de inmigrantes y que renueve la promesa de que los inmigrantes que trabajen con ahínco y que cumplen las normas pueden realizar sus sueños en América. El proyecto de ley pararía las más de 400.000 deportaciones anuales que separan a las familias y destruyen a las comunidades. También protege de la deportación a aquellos inmigrantes indocumentados que llegaron a los Estados Unidos antes del 31 de diciembre de 2011 que han mantenido presencia continua desde entonces y que no han cometido ningún delito grave y los pone en el camino de lograr la plena ciudadanía.

2. Aumenta el  salario básico de todos los trabajadores. El proyecto de ley permite que los inmigrantes indocumentados que hayan llegado a los Estados Unidos antes del 31 de diciembre de 2011 soliciten su estatus como inmigrante provisional registrado o RPI. Esto le permite a los nuevos estadounidenses indocumentados trabajar de manera legal en los Estados Unidos mientras esperan poder solicitar la residencia permanente legal y eventualmente la ciudadanía estadounidense y previene que empleados inescrupulosos les paguen menos, lo que baja los salarios y las condiciones de trabajo de todos los trabajadores. El proyecto de ley también incluye importantes protecciones salariales y de trabajo para los futuros trabajadores inmigrantes, lo que los protege de la explotación.

3. Preserva la unidad familiar. El proyecto de ley elimina las limitaciones en el número de visas que los residentes permanentes legales pueden solicitar para sus cónyuges e hijos menores,  garantizando que las familias no sean separadas por años mientras esperan por su estatus legal. Crea un proceso para eliminar de manera agresiva los atrasos estimados en  4,4 millones de personas en los sistemas de visa basados en la familia y el empleo en los próximos 10 años. Y crea una nueva visa de no inmigrante que permite a individuos entrar y trabajar en los Estados Unidos mientras esperan por la disponibilidad de una visa familiar. El proyecto de ley reconoce que las familias tienen mejores posibilidades de lograr el Sueño Americano  cuando están juntas y busca asegurar que las familias se establezcan estando unidas.

4. Promueve la plena incorporación estadounidense. El proyecto de ley permite a los individuos que han permanecido en los Estados Unidos con estatus legal y autorización de trabajo por más de 10 años, incluidos los inmigrantes legalizados con estatus de RPI, soliciten su tarjeta verde. En esta disposición se incluye a los inmigrantes que han mantenido un estatus de protección temporal o de salida de cumplimiento diferida—dos designaciones para inmigrantes que ya estaban viviendo en los Estados cuando condiciones extraordinarias en su país de origen les prohibieran regresar a su país—por 10 años o más, permitiéndoles por primera vez lograr la residencia permanente y convertirse en miembro pleno e igual de la sociedad. Más aún, el proyecto de ley les permite a estos residentes de largo plazo solicitar la ciudadanía tras asegurar sus tarjetas verdes.

5. Protege a los SOÑADORES y a los trabajadores agrícolas. La propuesta de los senadores reconoce las circunstancias sui géneris que enfrentan los individuos que fueron traídos a los Estados Unidos de niños y les ofrece una vía acelerada en cinco años para ganarse la residencia permanente y la ciudadanía en vez de la vía de los 10 años para la mayoría de los inmigrantes no autorizados. Asimismo, el proyecto de ley reconoce el alto porcentaje de trabajadores agrícolas que se encuentran indocumentados y su importancia para la industria. Con el fin de estabilizar la industria agrícola, el proyecto de ley autoriza a los trabajadores agrícolas a solicitar la residencia permanente cinco años a partir de la promulgación del proyecto de ley.

6. Crea igualdad de condiciones para todos los empleados. La propuesta de inmigración del Senado establece como mandato la obligatoriedad del uso de E-Verify, el sistema de verificación electrónica del empleo del gobierno, para todos los empleadores a fin de asegurar que los trabajadores que sean contratados estén autorizados para trabajar en los Estados Unidos. Este programa obligatorio protegerá la integridad del sistema de empleo al asegurar que los empleadores y trabajadores sean responsables de sus actos y, junto con las disposiciones de legalización, garantizarán que no se imponga obligación excesiva alguna a aquellos que actualmente no poseen un estatus legal. El mandato incluye un período de transición de cinco años para permitir que los pequeños negocios cuenten con más tiempo para cumplir con los requisitos que sean establecidos.

7. Impulsa el crecimiento económico. La legislación bipartidista permite a los inmigrantes indocumentados alcanzar su pleno potential de ingresos al darles un camino hacia el estatus legal y la capacidad de trabajar legalmente, incluyendo la posibilidad de conseguir trabajos mejor remunerados que se correspondan con sus habilidades. El estatus legal también brinda un incentivo a los trabajadores para promover su educación y  capacitación. Como promedio, los inmigrantes indocumentados aumentarán sus ingresos en un 15 por ciento en cinco años bajo este proyecto de ley, lo que generará $832 mil millones acumulativos de crecimiento económico  y $109 mil millones en aumentos de ingresos fiscales durante los próximos 10 años. También creará un estimado de 121.000 empleos cada año, beneficios que redundarán en provecho de todos los estadounidenses.

8. Moderniza nuestro sistema de inmigración. El proyecto de inmigración del Senado crea una nueva categoría de tarjeta verde basada en el mérito para los individuos que cumplan ciertos criterios—por ejemplo, nivel de educación, habilidades lingüísticas, empleo y vínculos familiares—que se consideren en interés nacional. Amplía el número de tarjetas verdes para profesionales altamente calificados con títulos de postgrado, crea una categoría de visa para persona menos calificadas y establece una oficina encargada de analizar los datos económicos, laborales y demográficos para ayudar a fijar los límites anuales de cada tipo de visa.

9. Aumenta la seguridad nacional. Diferenciar entre quién se encuentra en nuestro país para hacernos daño y quién está aquí simplemente para lograr una vida mejor para sí mismos y sus familias hace más segura a nuestra nación a largo plazo. El proyecto de ley exige a los inmigrantes indocumentados que llegaron el 31 de diciembre de 2011 que se registren con el Departamento de Seguridad Nacional y se sometan a verificaciones de sus antecedentes penales y de seguridad nacional. Los individuos que hayan sido condenados de un delito mayor o de tres o más delitos menores no serían elegibles para permanecer en los Estados Unidos. Asimismo, los individuos que sean inadmisibles por otras razones de carácter criminal, de seguridad nacional, salud pública o moral, tendrían que salir del país.

10. Fortalece la seguridad fronteriza. El proyecto de ley fija la meta de detener o disuadir el  90 por ciento de los intentos de entradas ilegales de cada uno de los sectores de  “alto riesgo” de la frontera sudoccidental, donde fueron capturadas el pasado año fiscal más de 30.000 personas. Si no se cumple esta meta de eficacia en el término de cinco años, se autorizará financiamiento adicional y se creará una comisión para emitir recomendaciones sobre medidas puntuales adicionales. Esta inversión inteligente en la seguridad fronteriza contribuirá sobremanera a asegurar que se proteja la frontera en constante evolución.

Es notable que el proyecto de ley deja fuera a determinados grupos como parejas LBGT de inmigrantes y elimina programas como el de lotería de visas de diversidad, que concedía 50.000 visas por año, escogidas por sorteo de entre solicitantes de países con cifras históricamente bajas de inmigrantes.  Aun así, el proyecto de ley de inmigración del Senado es una solución práctica y bien pensada que dará a aproximadamente 11,1 millones de personas la oportunidad de convertirse en miembros plenos e iguales de la sociedad, impulsará nuestra economía y creará un sistema inmigratorio legal del Siglo XXI que refleje nuestros valores y nuestras necesidades económicas. El Congreso debería seguir el espíritu partidista del Grupo de los of 8 y aprobar este proyecto de ley lo más rápido posible.

Marshall Fitz es Director de Política Inmigratoria en el Center for American Progress. Ann Garcia es Analista de Política en el Center. Philip E. Wolgin es Analista Principal de Política del Equipo de Política Inmigratoria del Centro.

 

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.