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El impacto de la H.B. 56 en Alabama: 10 razones porque la nueva ley de inmigración de Alabama es un desastre para la agricultura.

Una industria importante se pudrirá bajo las disposiciones de la ley

FUENTE: AP/Dave Martin

Brent Martin prepara los campos de tomates que se reinviertan en Steele, Alabama, Jueves, 20 de octubre 2011. Martin perdió su granja y se encargó de la mano de campo después de los trabajadores migrantes huyeron de la zona debido a la rígida nueva ley de inmigración Alabama, dejando a muchos agricultores sin la ayuda suficiente para recoger sus cosechas.

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“No hay ningún aspecto de mi operación que esta ley no ha tocado. Sin una fuente viable de mano de obra no podemos sobrevivir. Y cuando tienes que realizar pagos y alimentar a tu familia y mantener una granja que ha estado en su familia por cinco generaciones, hay mucho sobre tus hombros.”

Jeremy Calvert, un agricultor de verduras de Alabama

La nueva ley de inmigración de Alabama, H.B. 56, ya está devastando al sector agrícola del estado.

Además de requerir que uno “muestre los papeles” esta nueva ley obliga a los agricultores a que utilicen el sistema federal costoso y defectuoso “E-Verify” para verificar el estatus legal de cada trabajador que emplean. También impide que los agricultores usen los tribunales para hacer cumplir los contratos con un trabajador indocumentado, o un contratista. Y también convierte en criminales de felonía a cualquier agricultor que proporciona transporte, vivienda, o comida a un trabajador indocumentado.

Bajo la ley H.B. 56 de Alabama:

1. Los agricultores han perdido muchos trabajadores calificados en el momento clave de la cosecha. La nueva ley de Alabama entró en vigor justo al momento de la cosecha, cuando la necesidad de mano de obra estaba en su apogeo. Debido al efecto pernicioso que tuvo la ley, muchos trabajadores tenían miedo de ser detenidos si se presentaban a trabajar. Esto ha resultado en granjas como la de J&J, que reportaron que tuvieron hacer malabares para recoger lo que quedaba de sus tomates con sólo la mitad de su fuerza laboral normal. El 80 por ciento del equipo del agricultor de tomates Chad Smith desapareció cuando el proyecto se convirtió en ley.

2. Las cosechas se están pudriendo en los campos. Todavía no se tiene un recuento completo de las pérdidas económicas de las cosechas no recogidas de este año. Pero los agricultores cuentan con dolor la magnitud de sus pérdidas: Un agricultor de tomates, Brian Cash, dijo: “Es probable que hayamos dejado 15.000 cajas en el campo. Es un desperdicio.”

3. Los agricultores perdieron el capital que necesitan para invertir en las semillas y las cosechas para el próximo ano. Las pérdidas económicas de las cosechas podridas no solamente impactan sus ingresos solo este año. Las perdidas tendrán un impacto severo en la capacidad de los agricultores a sembrar sus cosechas en la próxima temporada. La incertidumbre sobre la fuerza laboral también obliga a los agricultores a que sean muy cautelosos con sus inversiones. William Burkes, un agricultor local de Alabama, dijo: “Hay una gran preocupación por el próximo año. Estoy haciendo recortes. No vamos a sembrar tanto porque no sabemos qué tipo de mano de obra tendremos.”

4. Los agricultores están con la carga de nuevos costos para verificar el estatus migratorio de cada trabajador. La nueva ley requiere que cada empleador en Alabama utilice el sistema federal de E-Verify para verificar el estatus de cada trabajador y que despidan a cualquier trabajador que no esté autorizado. Brian Cash, un agricultor de tomates en Alabama, señaló que “el proceso de E-Verify cuesta cerca de $150 por cada posible empleado. Un empleador debe pagar los $150 para verificar el estatus del empleado, y no recupera nada de este dinero si se descubre que el trabajador está aquí ilegalmente. Si tienes 10 que no pasan eso cuesta $1,500. Si tienes uno que pasa la verificación entonces acabas de gastar $1.650, y todavía te queda sólo un empleado. ¿Cuánto más puedo hacer antes de decir “no más”?”

5. Los agricultores no pueden encontrar trabajadores locales para recoger las cosechas. El trabajo agrícola es un trabajo duro, y requiere habilidades y competencia que se desarrollan a través de años en la industria. Los agricultores de Alabama saben esto, y afirman que no han podido emplear exitosamente a trabajadores locales en una manera sostenible. Una trabajadora nacida en los EEUU, Melinda Martínez, quien recientemente empezó a cosechar verduras, dijo, “Tuve que regresar a mi casa ayer. No pude hacerlo. Es agotador.”

6. Los agricultores no pueden hace cumplir los contratos con los trabajadores y los subcontratistas. Las provisiones de la nueva ley impiden a los tribunales que hagan cumplir cualquier contrato que concierne a un trabajador indocumentado. Esto significa que los agricultores no serían capaces de hacer cumplir contratos, convenidos antes que la ley fuera promulgada, para una variedad de productos o servicios necesarios para sus operaciones agrícolas. Esto aumenta el riesgo que asumn los agricultores mientras intentan proporcionar la comida del estado y de la nación.

7. Los agricultores se ven obligados a invertir tiempo y gastar dinero en el transporte de sus trabajadores. Los trabajadores indocumentados de Alabama tienen miedo de manejar al trabajo porque temen que sean parados por la policía y que se les pida que muestren sus “papeles”, sean detenidos, y deportados. Algunos agricultores han llegado a la conclusión que la única manera segura de transportar a sus trabajadores a los campos es hacerlo por sí mismos. Pero esto también los pone en violación de la ley. (Ver el número 8 más abajo)

8. Los agricultores estarían cometiendo un delito al proporcionar transporte, viviendas, o comida a sus trabajadores. A medida que los agricultores intentan encontrar trabajadores para recoger sus cosechas, estos enfrentan otro provisión severa de la nueva ley: Bajo el artículo 13, cualquier persona, incluso los agricultores, que transporta, le da alojamiento, o alimenta a un trabajador indocumentado es culpable de un delito. Si el acto involucra 10 o más trabajadores, el agricultor puede ser condenado por una felonía, lo que significa que la nueva ley puede convertir a los agricultores en criminales.

9. Los agricultores de Alabama no tienen acceso a una fuerza laboral de inmigrantes legales. Para empeorar las cosas, el sistema inefectivo de inmigración en los Estado Unidos no permite que los agricultores contraten legalmente a los trabajadores que necesitan. Un programa oneroso de “trabajador agrícola” de visas H-2A es insuficiente para satisfacer las necesidades de los agricultores. Se calcula que más de 50 por ciento de los trabajadores agrícolas del país actualmente son indocumentados. Los agricultores que siguen contratando a los trabajadores indocumentados tendrán sus licencias de negocios permanentemente suspendidas bajo esta nueva ley.

10. El sector agrícola de Alabama será destrozado. Los agricultores en Alabama predicen que la nueva ley dañara a una industria de $5.5 mil millones. Brian Cash, un agricultor de tomates en Alabama lo resumió así: “La producción de tomates contribuye $1.6 mil millones al año a la economía del estado, pero sin la mano de obra inmigrante, el dinero desaparecerá. Nosotros cultivamos los campos y los hispanos lo cosechan. Así son las cosas.”

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.

Esta artículo es parte de una serie especial: El impacto de la H.B. 56 en Alabama

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