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Haciendo Sueños Realidad

Se Presenta el Voto por la Legislación para Ayudar a los Jóvenes Inmigrantes a Obtener La Ciudadanía

FUENTE: AP/Kathy Willens

Estudiantes e inmigrantes marchan hacia el edificio federal en Nueva York cargando un letrero que llama para el pase del Dream Act, un proyecto de ley que abriría un sendero hacia la ciudadanía para estudiantes en rumbo a la universidad que han vivido la mayoría de sus vidas en Estados Unidos pero carecen el estatus inmigratorio legal.

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Esta semana, el Senado puede demostrar su fe en una futura generación de empresarios, líderes militares, padres y políticos al impulsar la Ley de Fomento para el Progreso, Alivio y Educación para Menores Extranjeros, más conocido como el DREAM Act, una propuesta que permitiría a los jóvenes, quienes fueron traídos a Estados Unidos sin haberlo escogido, a encaminarse en el estricto sendero para lograr la ciudadanía. El DREAM Act, como lo indica su nombre, representa metas y aspiraciones. Su propósito es ayudar a la gente joven a tener una mejor educación y servir a su país.

Estos jóvenes tendrían que ser menores de 16 años cuando fueron traídos a Estados Unidos para cumplir con los difíciles requisitos de elegibilidad para eventualmente ganar la ciudadanía. También tendrían que estar en Estados Unidos al menos por cinco años consecutivos antes de promulgarse la ley, haber terminado la secundaria y haber mostrado un buen carácter moral. Asimismo, deben prestar servicio militar al menos por dos años, graduarse de un instituto de educación superior de dos años o estudiar por lo menos dos años para lograr una licenciatura o un título superior. Solo después de completar estos pasos serán elegibles para obtener la ciudadanía.

Los estudiantes jóvenes han marchado literalmente de punta a punta del país, presentado sus casos a los miembros del Congreso, y usado sus cuerpos para formar la frase “DREAM ACT NOW!” (o ¡Dream Act Ahora!) en una playa de la Florida con el fin de atraer la atención a su causa. Entre ellos están los triunfadores y diligentes trabajadores cuyos destinos podrían ser estropeados ya que carecen de un estatus legal, incluyendo un estudiante de biología de Harvard que vivió en Estados Unidos desde que tenía cuatro años de edad y que no sabía que era indocumentado hasta que fue detenido por las autoridades nacionales luego de visitar a su madre.

El DREAM Act beneficiaría enormemente a estos estudiantes, al igual que al país.

El general retirado Colin Powell, quien presidía el Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos y se desempeñaba como secretario de estado, junto a otros antiguos y actuales líderes militares le están solicitando al Congreso a que decrete el DREAM Act ya que podría incrementar el reclutamiento militar. El DREAM Act está incluido en el Plan Estratégico del Departamento de Defensa para el año fiscal 2010-12 para ayudar al ejército “en moldear y mantener una Fuerza de Voluntarios lista para la misión”.

“Los beneficiarios potenciales del DREAM Act son posiblemente los candidatos ideales de un reclutador militar y quienes están disponibles para el alistamiento”, subrayó Margaret Stock , teniente coronel retirada de la Reserva del Ejército Estadounidense, antigua profesora de la academia militar West Point y profesora adjunta de la Universidad de Alaska, Anchorage. “El hecho de aplicar las leyes de deportación en contra de estos jóvenes no tiene sentido, [especialmente] en una época donde los reclutados calificados—particularmente aquellos con destrezas en lenguas extranjeras y conocimiento de una cultura foránea—son escasos. Los estadounidenses que se preocupan por nuestra seguridad nacional deberían exhortar al Congreso a que apruebe el DREAM Act”.

Powell también aboga y explica la importancia del componente educativo de la propuesta. “Estados Unidos será un país donde las comunidades de color serán mayoría en una próxima generación. Nuestras comunidades no están siendo lo suficientemente instruidas. Cincuenta por ciento de nuestros niños de color no están culminando la secundaria. Debemos invertir en educación. Debemos usar el DREAM Act como una forma de alcanzar tal objetivo”, dijo Powell durante una entrevista el domingo pasado en el programa de la cadena NBC “Meet The Press”. “La inmigración es la fuerza que mantiene a nuestro país en movimiento”, acotó Powell.

El rumbo de la economía es obvio para los beneficiarios del DREAM Act: Una educación avanzada o una carrera militar puede conducir a cargos más altos, un mejor salario y grandes contribuciones a nuestra economía. Es por ello que los educadores e importantes compañías como Microsoft han respaldado este proyecto de ley.

Pero el significado de la palabra “inmigración” es lo que podría impedir que esta medida siga su curso esta semana. Debido a su componente militar, el DREAM Act es presentado como una enmienda del proyecto de ley de la Autorización del Departamento de Defensa. Pero la oposición se ha comprometido en impedir que este proyecto de ley llegue al pleno del Senado.

Aunque el DREAM Act ha tenido tradicionalmente un apoyo bipartidista—el Senador Orrin Hatch (R-UT), un conservador, produjo la medida años atrás—algunos en el Senado solo ven esta legislación como una pesadilla política en un ciclo electoral marcado por una retórica anti-inmigrante.

Es injusto negar la naturaleza positiva de esta legislación al catalogarla como una recompensa al “mal comportamiento”, como lo sostienen equivocadamente algunos detractores. Los jóvenes que obtendrían la ciudadanía bajo esta propuesta no tenían control sobre su estatus como indocumentados. Pero viven bajo el temor de que serán deportados a una nación que no conocen y donde no tienen familia o futuro.

Estos estudiantes están listos para servir al país que llaman su hogar. La pregunta es: ¿Lo estará el Senado?

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Angela Kelley es Vice Presidente de Politica Inmigratoria y Gebe Martinez es Escritora Senior y Analista Politica para American Progress.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.