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Los Estadounidenses Quieren Soluciones, No Tácticas de Miedo

FUENTE: AP/Reed Saxon

Un grupo de manifestantes arriban al ayuntamiento de la ciudad de Los Angeles durante una marcha por la reforma inmigratoria el pasado 1ro de mayo. Los estadounidenses deben buscar soluciones reales para la reforma inmigratoria y el cuidado de la salud.

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Los adversarios a la reforma del sistema de salud ya no tienen más tácticas que lanzar en su ataque a varios proyectos de ley en el Senado y en la Cámara de Representantes. Muchos de estos antagonistas a la reforma del sistema de salud han fijado su atención en la inmigración ilegal como el “coco predilecto.” Lo que buscan es confundir al público y distorsionar el debate al querer mezclar los temas de la reforma del sistema de la salud y la política inmigratoria. Pero, lo que han hecho es iluminar la cavernosa brecha que existe entre los que quieren soluciones a los problemas complejos y los que quieren preservar el status quo.

El solucionar la crisis inmigratoria y del cuidado de salud son prioridades nacionales urgentes. Es obvio para aquellos interesados en soluciones que cada crisis tiene sus propios retos muy complejos que deben ser tratados por sí mismos. La reforma del sistema de salud no terminará con la inmigración ilegal y la reforma inmigratoria no reversará los efectos agobiantes de los costos descontrolados del cuidado médico. No obstante, los oponentes a la reforma de la salud propagan infinitas alegaciones que buscan combinar las dos crisis y tergiversar las propuestas en la mesa.

La falacia del día de la camarilla del status quo es que los actuales proyectos de ley extenderán cobertura de seguro médico a los inmigrantes ilegales. Contradiciendo esta alegación—enviada con una fuerte dosis de indignación con pretensiones de superioridad—están las provisiones de proyectos de ley que explícitamente prohíben cualquier pago federal para inmigrantes ilegales. Más aún, cuando se le ha preguntado directamente si la reforma del sistema de la salud protegería a inmigrantes ilegales, el Presidente Barack Obama respondió ‘no’ repetidamente. El ha dejado claro que la crisis del cuidado médico requiere una solución, y la crisis inmigratoria otra.

A pesar de los hechos, la acusación falsa de que millones de inmigrantes indocumentados recibirán cuidado medico gratis ha sido repetido en comunicados de prensa, entrevistas en televisión, y segmentos de radio. Esta fórmula para sembrar el miedo es bien conocida: (1) conjurar un vínculo, no importa cuán vago o imaginario, entre la política reprobable y la inmigración ilegal, (2) expresar indignación sobre el fraude que se está perpetuando en los Estados Unidos, (3) lanzar ataques personalesen contra el patriotismo de los promovedores de la legislación. Y repetir estos pasos una y otra vez.

A diferencia de la camarilla del status quo, nuestra meta en CAP es de solucionar las crisis del sistema de salud y la inmigración ilegal. En el sistema de salud esto significa la promulgación de legislación que haga la cobertura asequible para el mayor numero de personas posible. Significa que si usted está en el sistema, usted está protegido y que todos tenemos claro las reglas a seguir y que todos están pagando el monto que les corresponde. Todos los estadounidenses e inmigrantes legales tienen que estar protegidos. Cuanto más gente tenga seguro, el cuidado médico será mejor y más asequible para todos. Los inmigrantes legales pagan impuestos y contribuyen a nuestras comunidades. Ellos quieren pagar lo que les corresponde y recibir cobertura asequible como cualquier otro estadounidense. El no incluirlos debilitaría nuestras propias metas de reducir costos y de proveer seguro medico a todos los estadounidenses.

El solucionar la crisis inmigratoria requiere que se promulguen reformas que alineen nuestro sistema inmigratorio con las realidades del siglo 21. La reforma inmigratoria integral debe requerir que los inmigrantes ilegales se registren, se sometan a verificaciones de sus antecedentes, paguen sus impuestos y aprendan inglés. También se tiene que facilitar la movilidad laboral y reforzar los canales para la inmigración legal y al mismo tiempo crear normas laborables ejecutables. La reforma a nuestro sistema inmigratorio legal nos permitirá desarrollar políticas inteligentes para hacer cumplir la ley lo cual restaurará el imperio de la ley y promoverá nuestros valores centrales.

Una gran parte del público estadounidense quiere que el Congreso solucione las crisis del sistema de salud e inmigratoria. Las tácticas de amedrentamiento que usan los preservadores del estatus quo deberían ser reveladas por lo que son: esfuerzos claros para destruir reformas que permiten el progreso del país.

Marshall Fitz es Director de Política Inmigratoria en el American Progress.

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Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.