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Conservadores atacan programas que promueven la justicia ambiental

Nueva propuesta busca eliminar programa del EPA que otorga oportunidades a estudiantes de color

FUENTE: AP/Chuck France

El representante Mike Pompeo (R-KS) tiene un historial de tratar de ganar puntos políticos por medio de ataques a la Agencia de Protección Ambiental. Más recientemente, presentó un proyecto de ley en el Congreso para eliminar el Programa de Eco-Embajadores de Justicia Ambiental, un programa de pasantías para estudiantes de comunidades de color en postgrado que están interesados en la justicia ambiental.

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Este artículo fue publicado originalmente por Univision News en inglés aquí.

Todo el aire no es el mismo en los Estados Unidos. Las minorías étnicas y raciales viven y trabajan en zonas en las que están desproporcionadamente expuestas a contaminación que es dañina para su salud. Más del 71 por ciento de afroamericanos y 66 por ciento de latinos viven en áreas que no cumplen con los estándares federales de calidad del aire, y 7 de las 25 ciudades más contaminadas en Estados Unidos tienen poblaciones latinas de más del 40 por ciento.

Desafortunadamente, los políticos conservadores en Washington tratan esta tragedia nacional como un partido de fútbol político.

El representante Mike Pompeo (R-KS) tiene un historial de tratar de ganar puntos políticos por medio de ataques a la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés). Más recientemente, presentó un proyecto de ley en el Congreso (HR 2876) para eliminar el Programa de Eco-Embajadores de Justicia Ambiental, un programa de pasantías para estudiantes de comunidades de color en postgrado que están interesados en "la justicia ambiental, asuntos de justicia social y/o las disparidades de salud ambiental en un contexto académico, voluntario y/o de empleo.”

Según Pompeo, el programa forma parte del plan de la administración Obama para “adoctrinar” a los estudiantes para “servir como instrumentos de las políticas radicales de esta administración.

Aparte del hecho de que la Oficina de Justicia Ambiental del EPA fue establecida en 1992 y ha existido a través de cuatro administraciones tanto republicanas como demócratas, Pompeo también está dándole vueltas a un problema muy real y siniestro en nuestro país. El descartar a la justicia ambiental como una "política radical" socava el sufrimiento de millones de afroamericanos, latinos y otras comunidades en riesgo, quienes son literalmente envenenados por la contaminación y la exposición a toxinas cada día.

Los niños afroamericanos tienen el mayor número de ataques de asma entre todos los grupos étnicos, y los niños latinos tienen el 60 por ciento más probabilidad de sufrir de ataques de asma que los niños blancos. En general, los afroamericanos y los latinos son los grupos más propensos a vivir cerca de una planta térmica de carbón, aumentando dramáticamente su riesgo de ser expuestos al mercurio, una neurotoxina peligrosa emitida por las centrales eléctricas de carbón.

En medio de estas graves injusticias, la Agencia de Protección Ambiental ha sido la primera y muchas veces la única línea de defensa entre las comunidades vulnerables y la contaminación peligrosa.

Entre 1990 y 2010, las leyes del EPA para mantener el aire limpio previnieron la muerte prematura de 23.000 estadounidenses, evitó 1.700.000 casos de ataques de asma, 22.000 ingresos hospitalarios debido a problemas respiratorios y 4.800 visitas a la sala de emergencia debido al asma.

Si quisiéramos monetizar a la salud y seguridad, el beneficio neto (beneficios menos costos) de las leyes “radicales” de aire limpio del EPA sería $510 mil millones. Esto significa que los beneficios monetarios superan a los costos cuatro veces a uno.

Por supuesto, Pompeo y sus aliados conservadores creen que nada de esta "justicia ambiental radical" vale el precio, aunque sea una pasantía de $6.000:

En un momento en que millones de estadounidenses no pueden encontrar trabajo y están agobiados con un déficit récord y regulaciones ambientales paralizantes, el gasto de $6.000 del dinero de los contribuyentes por alumno para actuar como instrumentos de las políticas radicales de esta administración es claramente inaceptable—y adoctrinar nunca es el papel del gobierno federal

Hay un problema muy serio con el juego político de Pompeo: está poniendo a millones de vidas humanas en peligro, particularmente a las familias afroamericanas y latinas. Nuestros líderes en el Congreso deberían estar defendiendo, en todo momento, el derecho a respirar el aire limpio y vivir sin exponerse excesivamente a la contaminación peligrosa. Al descartar a la justicia ambiental como "política radical", Pompeo y sus aliados conservadores están atacando a la salud y la dignidad humana.

Jorge Madrid es un Investigador Asociado para American Progress.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.