CAP in English
Small CAP Banner

Exxon Mobil Paga Pocos Impuestos a Pesar de Grandes Ganancias

FUENTE: AP/Susan Walsh

Un letrero en una gasolinera en Washington muestra los precios de gasolina por encima de los cinco dólares.

    IMPRIMIR:
  • print icon
  • COMPARTIR:
  • Facebook icon
  • Twitter icon
  • Share on Google+
  • Email icon

Read in English

El robusto balance financiero de Exxon Mobil Corp. se ha convertido en un emblema de lo que el New York Times apoda de la "paradoja del código tributario de Estados Unidos."

Las grandes ganancias de esta empresa en el 2010 le permitió liderar el ranking anual de Fortune 500 de las empresas más rentables en el país por octava vez consecutiva. Sin embargo las tasas tributarias promedias del gigante petrolero representa más o menos la mitad de la tasa tributaria del 35 por ciento que en la actualidad constituye el promedio alto para las corporaciones estadounidenses. Mientras tanto, Exxon Mobil y otras grandes compañías petroleras continúan explotando lagunas fiscales de casi $4 mil millones en subsidios cada año. Estas subvenciones incluyen las amortizaciones de los costos de perforación y una deducción para la producción nacional que originalmente fue concebida para los fabricantes, no los grandes productores de petróleo.

Exxon Mobil registró una tasa tributaria federal efectiva promedia de 17,6 por ciento en sus ganancias anuales en los tres años que abarca desde 2008 hasta 2010. Sus beneficios nacionales promedios superaron los $ 6,8 mil millones. Y como un informe del 2011 de Citizens for Tax Justice demuestra:

En los últimos dos años, ExxonMobil reportó $9.910 millones en beneficios brutos en los EE.UU. Pero disfrutó tantas subvenciones fiscales que su factura de impuestos federales fue solo $39 millones—una tasa impositiva de sólo el 0,4 por ciento.

Incluso cuando Exxon Mobil obtuvo una ganancia récord de $40 mil millones en 2008 debido a los precios récord del petróleo, sólo tenía una tasa impositiva efectiva de 31 por ciento. Eso es 13 por ciento menos que el máximo de 35 por ciento a pesar de ser el quinto año en cual Exxon Mobil fue el mejor pagado entre las empresas de Fortune 500. En 2009 la empresa no pagó ni un impuesto de sus ganancias nacionales de casi $2,6 mil millones al gobierno federal de EE.UU. Parece que evitaron pagar impuestos ese año tras canalizar legalmente sus ganancias a través de empresas subsidiarias en países como las Islas Caimán, y reinvirtiendo sus ganancias en el extranjero.

Más sorprendente todavía es la discrepancia entre las tasas de Exxon Mobil y los de la mayoría de familias estadounidenses. La tasa efectiva de la compañía de 17,6 por ciento es casi el 16 por ciento por debajo del promedio de la tasa individual de impuestos federales, que según la Oficina de Presupuesto del Congreso fue del 20,4 por ciento a partir de 2007.

Las personas en el quintil más alto pagan una tasa promedia de impuesto de poco más del 25 por ciento en Estados Unidos. Exxon Mobil, por su parte, pagó aproximadamente la misma tasa efectiva de impuestos como los estadounidenses en el cuarto quintil de ingresos, que incluye a los estadounidenses que ganan desde $62,000 a $100,000 al año.

Los métodos de contabilidad de Exxon Mobil enmascaran su relativamente baja tasa efectiva de impuestos. Según CNN Money los $3.1 mil millones en impuestos que la compañía dice haber pagado desde enero de 2011 incluyen los impuestos federales y estatales de gasolina, los cuales son realmente pagados por los conductores, así como los impuestos sobre la nómina de empleados.

Pat Garofalo de Think Progress afirma correctamente que "Exxon está contando como parte de su carga fiscal [impuestos] que simplemente no paga", haciendo las subvenciones exorbitantes que la empresa recibe aún más innecesarias.

Los demócratas del Congreso han tomado en cuenta estas maniobras estratégicas. El representante Tim Bishop (D-NY) presentó un proyecto de ley para derogar al menos una de estas lagunas legales para las grandes empresas petroleras como Exxon. La legislación resultaría en $12 mil millones en ingresos sobre 10 años mediante la eliminación de la Sección 199 la deducción de impuestos nacionales de fabricación.

El 5 de mayo republicanos de la Cámara bloquearon intentos de los demócratas para forzar un voto para eliminar este subsidio petrolero innecesario al aprobar una moción, 241-171, sobre dos propuestas leyes de perforación de petróleo.

Pero esta promete ser sólo un respiro temporal, y corto, para las lagunas impositivas de las grandes petroleras. El Senado tiene previsto votar la próxima semana sobre el Acta de Close Big Oil Tax Loopholes (Cerrar los Resquicios Legales de las Grandes Petroleras), legislación presentada por Robert Menéndez (D-NJ) y otros senadores para hacer frente a los precios del petróleo y los subsidios de las cinco compañías petroleras más grandes.

Seth Hanlon, Director de la Reforma Fiscal en el Center for American Progress, explica el enorme contraste entre:

Los elevados precios actuales de gasolina y las ganancias infladas han debilitado el argumento de la industria de que sus rebajas de impuestos benefician a los consumidores.

Mientras tanto, los déficits del presupuesto federal han agudizado la atención del Congreso sobre la eliminación de gastos innecesarios del gobierno, os subsidios al petróleo es uno de los peores ejemplos.

Justo en el momento, el representante Max Baucus (D-MT), en la mañana del 6 de mayo, pidió a los ejecutivos de Exxon Mobil y sus cinco grandes compatriotas—BP, Chevron, ConocoPhillips y Shell—a presentarse ante el Comité de Finanzas del Senado para una audiencia el 12 de mayo sobre "El petróleo y los incentivos fiscales de gas y la alza de precios de energía." Asistieron los representantes de alto nivel de cada empresa, incluyendo Rex Tillerson, el Presidente y CEO de ExxonMobil. Ahora se encuentra con la difícil tarea de públicamente racionalizar los miles de millones de dólares en subsidios, a pesar de que la compañía ha cosechado enormes ganancias y ha pagado relativamente poco en impuestos.

Read in English

Se le agradece a Seth Hanlon, Director de Reforma Fiscal, Daniel J. Weiss, Socio Principal y Director de Estrategia Climática, y Tony Carrk, Analista de Política en American Progress.

Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.