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Cerrando la Brecha de la Riqueza

Un Nuevo Informe de Pew Confirma la Necesidad de Expandir las Oportunidades Financieras en las Comunidades de Bajos Ingresos

FUENTE: AP/Jesse Washington

Shenika Simpson, una madre soltera y sin empleo, está en esta foto tomada en Charlotte, North Carolina el 17 de marzo, 2010. Muchas familias estadounidenses han sentido un deterioro significativo y palpable de la riqueza desde que comenzó la Gran Recesión en 2007, pero para las comunidades de color la tendencia en total es más profunda debido a los perfiles financieros y económicos característicos de estas comunidades.

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Esta semana el Pew Charitable Trust publicó un nuevo informe confirmando que los afroamericanos y los latinos han sufrido más en la Gran Recesión comparado a los blancos desde la perspectiva de la riqueza mediana o el valor neto de los hogares en la mediana. Pocos de los que estudian los cambios en la riqueza en los Estados Unidos durante los últimos 20 años estarán sorprendidos con estos resultados. El informe es importante, no porque confirma lo que ha sido una tendencia constante, sino porque plantea la cuestión de cómo podemos frenar la erosión de la riqueza y restablecer las oportunidades financieras en comunidades de bajos ingresos de todos los colores.

Muchas familias estadounidenses han sentido un deterioro significativo y palpable de la riqueza desde que comenzó la Gran Recesión en 2007. Es importante señalar que esta tendencia se ha producido en todas las comunidades de bajos ingresos, pero para las comunidades de color la tendencia en total es más profunda debido a los perfiles financieros y económicos característicos de estas comunidades. Históricamente, estas comunidades se han caracterizado por tener bajos niveles de ahorro, poca riqueza heredada, y pocos recursos. Sin embargo, el deterioro de la riqueza es ahora un problema estadounidense y eso significa que se requiere un enfoque integral que proporcione oportunidades iguales para crear riqueza para todas las familias estadounidenses de bajos ingresos.

¿Entonces, cómo sería este tipo de enfoque?

En primer lugar, una reforma de impuestos es una oportunidad importante para reformular la manera en que una variedad de créditos y deducciones podrían permitir a familias de bajos ingresos a acumular ahorros de todo tipo. Por ejemplo, en los presupuestos anteriores del presidente Barack Obama, se propuso que el existente Crédito Tributario para los Ahorradores sea reembolsable y que personas quienes cumplan con ciertos requisitos de ahorros e ingresos califiquen para los beneficios federales.

En segundo lugar, el debate sobre cómo reformar las entidades patrocinadas por el gobierno como Fannie Mae y Freddie Mac también abre una oportunidad importante para explorar cómo las familias de bajos ingresos pueden tomar parte de los considerables beneficios federales que van exclusivamente a los propietarios de viviendas. Muchas de estas familias tal vez no han podido ser propietarios de viviendas tan temprano en sus ciclos de vida financiero como las personas de mediano y alto ingresos. De esta manera, por ejemplo, puede haber formas para que los inquilinos obtengan créditos y deducciones para ahorrar para comprar una casa.

Por último, para que familias de bajos ingresos prosperen, necesitan estar bien inmersos en el sistema financiero tradicional, incluyendo los pagos móviles y tarjetas pre-pagadas. Pero ese sistema tiene que ser reestructurado para ofrecer una amplia gama de productos y servicios que están específicamente y responsablemente orientados a los consumidores de bajos ingresos.

Las ofertas actuales de las cuentas tradicionales de cheques o ahorros o tarjetas de prepago como las de Visa o MasterCard normalmente no tienen cuotas que son adecuadas para el consumidor de bajos ingresos. Al repensar cómo deberían ser los productos financieros y cómo deben ser comercializados de manera responsable, vale la pena emplear un diálogo con todos los participantes del mercado acerca de cómo ofrecer servicios financieros a los consumidores de bajos ingresos que les permitan realizar y recibir pagos y depósitos y ahorrar dinero convenientemente por distintos períodos de tiempo y en un nivel de cuotas apropiadas para ellos.

Las políticas que impulsan a familias de bajos ingresos a crear riqueza últimamente nos protegerá a todos nosotros de las tendencias negativas que acompañarán las recesiones futuras. Cuando las familias tienen más recursos en que apoyarse, pueden emplear gastos discrecionales en un ciclo de recesión de manera más rápida y comenzar a ofrecer el tipo de impulso de gastos necesario para mantener a todos los barcos a flote.

Camille Busette es Socia Sénior con American Progress.

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Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.