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Mitos vs. Realidades: Los Ataques Conservadores en Contra de la Jueza Sonia Sotomayor

FUENTE: AP/Charles Dharapak

Los conservadores establecieron cinco mitos como último recurso para manchar la postulación de la Jueza Sonia Sotomayor a la Corte Suprema.

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Antes de que la nominación de la Jueza Sonia Sotomayor fuera anunciada, sus oponentes conservadores lanzaron todo tipo de acusaciones sin ninguna base, esperando que estas tuvieran efecto. Sin embargo, a solo días antes de sus audiencias de confirmación, Sotomayor es cada vez más popular y los conservadores no han podido hacer ni el menor daño. No obstante, ellos aparentemente han escogido cinco mitos como último recurso para impedir que Sotomayor llegue a la Corte Suprema. Ninguna de sus acusaciones son basadas en la realidad.

Mito #1: Sotomayor corrompió la ley para el beneficio de bomberos pertenecientes a grupos minoritarios.

Realidad: Sotomayor cumplió con la ley en ese entonces cuando ella se pronuncio en el caso Ricci. El fallo reciente de la Corte Suprema de 5 a 4 votos que la revocó creó una nueva ley.

En Bushey v. New York State Civil Service Commission, un caso casi idéntico en los hechos al caso de Ricci y los bomberos, la corte de la jueza Sotomayor sostuvo que los empleadores tienen amplia autoridad para reconsiderar un examen de promoción cuando los resultados de las minorías están por debajo de los candidatos blancos. Esta amplia autoridad fue reafirmada hace solo 10 años en Hayden v. County of Nassau. Como jueza de un tribunal de primera instancia, Sotomayor está obligada a seguir estos precedentes vinculantes hasta que sean pronunciados inválidos por una autoridad superior a pesar de las acusaciones de los conservadores de que ella debería ignorar la ley que gobernaba el caso Ricci.

Mito #2: Sotomayor se opone a la Segunda Enmienda.

Realidad: Sotomayor siguió un precedente vinculante de la Corte Suprema cuando ella rechazó una impugnación de la Segunda Enmienda a una ley del estado de Nueva York.

Hasta hace poco, dos decisiones de la Corte Suprema limitaban el alcance de la Segunda Enmienda. La primera sostuvo que la Segunda Enmienda solo protege un derecho limitado para participar en milicias; la segunda sostuvo que la Segunda Enmienda “es una limitación solo del poder del Congreso y el gobierno nacional, y no en el poder estatal”. Aunque la Corte Suprema denegó el primero de estos precedentes en la reciente decisión Heller, hasta ahora el segundo precedente se ha mantenido intacto. Por lo tanto, Sotomayor estaba obligada a seguir este precedente vinculante de la Corte Suprema, y así lo hizo cuando sostuvo que la Segunda Enmienda no es aplicable a las leyes estatales. De nuevo, sus críticos conservadores la atacan por que ella se negó a sobrepasar su propio poder limitado.

Mito #3: Sotomayor es hostil hacia los derechos de propiedad

Realidad: Sotomayor rechazó un reclamo de un promotor inmobiliario porque el promotor esperó que pasaran dos años desde que las reglas de prescripción se cumplieran para presentar su reclamo.

Un propietario llamado Bart Didden descubrió en 1999 que un lote de terreno de bajo valor que le pertenecía se incluiría en una zona que sería parte de un proyecto de modernización auspiciado por el gobierno, lo que causo que el precio del terreno se dispare. Didden fue informado en aquel tiempo que su terreno iba a ser confiscado bajo dominio eminente, lo que significaba que el gobierno compraría su terreno a precio nuevo e inflado. A pesar de que Didden se opuso, el esperó hasta el 2004 para presentar su demanda—dos años después que las reglas de prescripción de tres años vencieran. Sin embargo, los conservadores están atacando a Sotomayor por su decisión en Didden v. Village of Port Chester – un dictamen en que tomaron parte también dos jueces nombrados por George W. Bush – la cual simplemente sostuvo de que Didden tenía que cumplir con las reglas de prescripción como todos los demás.

Mito #4: Sotomayor reescribió la Ley del Derecho al Voto para beneficio de delincuentes

Realidad: Sotomayor criticó a sus colegas por inventar una nueva excepción a las leyes federales del derecho al voto

La ley del derecho al voto (Voting Rights Act o VRA, por sus siglas en inglés), no permite “ningún requisito al votante…que resulte en el rechazo o extracción del derecho al voto de cualquier ciudadano de los Estados Unidos por cuenta de su raza o color”, y no contiene ninguna excepción. Sin embargo, en un caso llamado Hayden v. Pataki, la mayoría de los jueces en el Segundo Circuito crearon una nueva excepción a esta ley, sosteniendo que leyes que eliminan el derecho al sufragio de delincuentes son inmunes al escrutinio bajo el VRA. La Jueza Sotomayor discrepó, explicando que ella “no cree que el Congreso desee que nosotros ignoremos el lenguaje simple y sencillo de cualquier estatuto o de inventar excepciones a los estatutos que se han creado.” Como era de esperar, los conservadores la están atacando por esta disensión, acusándola de estar equivocada al insistir que jueces sigan la ley al pie de la letra.

Mito #5: Sotomayor fue miembro de la junta directiva de una organización ‘extremista’.

Realidad: Sotomayor fue miembro de la junta directiva de un “organismo sin ánimo de lucro altamente respetado” que está bajo ataque de un senador conservador que tiene antecedentes de hacer acusaciones infundadas en contra de organismos de derechos civiles.

Quizás el ataque más descabellado en contra de la Jueza Sotomayor es la acusación—encabezada por el Senador Jeff Sessions (R-AL)—de que su servicio en la junta directiva del Fondo Puertorriqueño de Defensa Legal, o PRLDEF, no la hace apta para ser parte de la banca judicial porque el PRLDEF “tomó posiciones extremas”. Este ataque sin base de Sessions en contra del PRLDEF provocó una fuerte reacción del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien dijo que “solo en Washington es posible que el servicio voluntario de varios años para un organismo sin ánimo de lucro altamente respetado que ha hecho tanto bien para muchos se convierta en algo negativo”.

En efecto, la única persona a quien se le debería cuestionar su juicio personal por el ataque de Sessions es el mismo Jeff Sessions. En 1986, la nominación de Sessions para la banca federal fue rechazada por el Senado, en parte por las alegaciones de Sessions de que el NAACP es una organización “inspirada por el Comunismo” y “poco estadounidense”. Veintitrés años después, organizaciones de derechos civiles como el NAACP y PRLDEF continúan siendo parte de la sociedad dominante estadounidense, pero Jefferson Beauregard Sessions III no ha cambiado.

Ian Millhiser es Asistente de Investigaciones Legales para American Progress.

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Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.