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El No Aumentar el Límite de la Deuda Perjudicaría a los Pobres y Personas de Color

Los Programas del que Dependen Podrían Ser Recortados

FUENTE: AP/David Mercer

Elizabeth Garcia de Mahomet, Illinois, habla sobre como usa cupones de comida para alimentar a sus tres hijos durante una visita al Departamento de Servicios Humanos estatal en Champaign. A partir de 2009, el 37,3 por ciento de los beneficiarios de estos programas eran personas de color. Estos programas podrían ser recortados por el 100 por ciento si el límite de deuda no es aumentado.

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Si el Congreso no eleva el límite de la deuda antes del 2 de agosto, es casi seguro que la calificación del crédito de Estados Unidos será rebajada y subirán las tasas de interés. Sin la capacidad de pedir prestado, el gobierno federal no tendrá más remedio que recortar los pagos que está obligado a hacer al 40 por ciento de forma inmediata. Esto pondrá en peligro a los beneficios del Seguro Social, pagos para militares en servicio activo, los pagos al Medicare y Medicaid, y todas las otras actividades federales, desde agencias policiacas a la educación hasta la salud. La economía estadounidense nuevamente se hundirá rápidamente a una recesión si el gobierno federal es incapaz de satisfacer una parte importante de estas obligaciones.

Este escenario de pesadilla afectará a todos los estadounidenses de costa a costa. Sin embargo, el Tri Caucus—el Caucus Negro del Congreso, el Caucus Hispano del Congreso, y el Caucus Asiático-Pacifico del Congreso–señaló la semana pasada que las consecuencias de no elevar el techo de la deuda serían especialmente dolorosas para las personas de color. El gobierno federal sería obligado a suspender de inmediato los servicios vitales del que dependen las personas y familias de bajos ingresos de manera desproporcionada si el límite de la deuda no se aumenta.

Nadie sabe con certeza cuales pagos podrían hacerse. Sin embargo, un análisis del Bipartisan Policy Center demuestra que si el Departamento del Tesoro tuviera que aplicar los ingresos provenientes hacia los gastos de defensa, el Seguro Social, Medicare y Medicaid, y el seguro de desempleo, el gobierno federal estaría obligado a hacer recortes sustanciales a los programas que ayudan a los desfavorecidos (sin hablar de la mora de muchos otros pagos, incluyendo las devoluciones de impuestos, pagos para los trabajadores del gobierno federal, y muchas otras obligaciones del gobierno). Los recortes a estos programas se harán sentir más entre las personas de color ya que un mayor porcentaje de hogares afro-americanos e hispanos viven en la pobreza.

Solo considere estos ejemplos de algunos de los programas y servicios que el gobierno federal no podrá pagar (y la cantidad que no será pagada) si el límite de la deuda se mantiene congelado durante agosto y septiembre: [1]

  • Los cupones de alimentos y otros programas de nutrición para mujeres embarazadas de bajos ingresos y niños: los recortes estimados en agosto y septiembre: $ 14.7 mil millones

A partir de 2009, el 37,3 por ciento de los beneficiarios de estos programas eran personas de color.

  • Las becas Pell que cubren gastos de educación universitaria para estudiantes de bajos ingresos: recortes estimados en agosto y septiembre: $ 8.8 mil millones

El Consejero Sénior de CAP Sam Fulwood III, escribió recientemente que los recortes a las becas Pell "desproporcionadamente afecta a los estudiantes de color, que son más dependientes de las subvenciones, incluyendo los afroamericanos (11.8 por ciento), los latinos (13.2 por ciento) y asiáticos (6,8 por ciento)”.

  • Programas de vivienda asequible y de ayuda de alquiler para personas de bajos ingresos: los recortes estimados en agosto y septiembre: $ 7.4 mil millones

Los datos de 2008 demuestran que el 44 por ciento y 23 por ciento de los beneficiarios de vivienda pública son afroamericanos e hispanos, respectivamente.

  • Los programas educativos diseñados para mejorar el rendimiento académico de los niños desfavorecidos: los recortes estimados en agosto y septiembre: $ 2.5 mil millones

Estudiantes afroamericanos e hispanos representan el 27 por ciento y 31 por ciento de los estudiantes en estos programas, respectivamente, de acuerdo a la información disponible más reciente del Departamento de Educación.

  • Los servicios para el desarrollo infantil de niños de bajos ingresos: recortes estimados en agosto y septiembre: $ 1.3 mil millones

La información de un informe del Departamento de Salud y Servicios Humanos muestra que aproximadamente dos tercios de los estudiantes que participan en estos programas son afroamericanos o hispanos.

  • Programas de capacitación profesional para trabajadores desplazados y los servicios de empleo para jóvenes: los recortes estimados en agosto y septiembre: $800 millones

El 38 por ciento de todos los participantes en estos programas son afroamericanos o hispanos. [2]

Todos los individuos y negocios dependen de los servicios que el gobierno federal provee y serán afectados negativamente si el límite de la deuda no se aumenta y estos servicios son recortados. Sin embargo, para nuestros ciudadanos más necesitados, la falta de disponibilidad de ciertos programas gubernamentales significa la diferencia entre poder pagar una matrícula de la universidad, un tratamiento prenatal o el pago de alquiler de este mes.

[1]. Los cálculos del autor, no incluyendo las becas Pell, están basados en un análisis sobre el límite de la deuda del Bipartisan Policy Center y las declaraciones mensuales de agosto y septiembre 2010 del Tesoro de los ingresos y gastos del gobierno federal. El análisis supone que el gasto mensual del Tesoro en agosto y septiembre de 2011 será parecido a la de 2010.

[2]. Cálculos del autor están basados en información del Workforce Investment Act Standardized Record Data de 2009, la más reciente disponible.

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Para hablar con un experto, favor de ponerse en contacto con Tanya Arditi via email a tarditi@americanprogress.org o por teléfono al 202.741.6258.